Las exportaciones de combustible de EE.UU. a Cuba continúan creciendo y alcanzaron durante julio los 61,1 millones de dólares, un incremento del 27,7% respecto a junio, según datos divulgados por el Consejo Económico y Comercial EE.UU.-Cuba.
El aumento ocurre mientras la Isla atraviesa una prolongada crisis energética marcada por apagones, déficit de generación eléctrica y dificultades para garantizar el suministro de carburantes.
De acuerdo con las cifras recopiladas por US-Cuba Trade, desde que fueron autorizadas estas operaciones con el llamado “sector privado” cubano, las empresas de la Isla han adquirido durante 2026 productos derivados del petróleo procedentes de Estados Unidos por 156,8 millones de dólares.
Entre las principales mercancías aparecen la gasolina y el diésel extra ligero, cuyos envíos superaron los 15 millones de dólares, además de aceites por más de 10 millones. Buena parte de las cargas salió de los puertos de Houston-Galveston y Miami, aunque también se registraron operaciones desde Nueva Orleans y Tampa.
El crecimiento de las exportaciones de combustible de EE.UU. a Cuba coincide además con otro fenómeno: el fuerte aumento de las ventas de vehículos hacia la Isla. Durante julio, esas operaciones alcanzaron los 17,4 millones de dólares, frente a 14,5 millones en junio. En los primeros siete meses de 2026 ya superan los 91 millones de dólares.

Las exportaciones incluyen vehículos nuevos y usados, automóviles eléctricos y de gasolina, motocicletas, bicicletas, camionetas, neumáticos, baterías y otras piezas de repuesto. Las ventas comenzaron a despegar a partir de 2022, cuando la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) empezó a conceder licencias bajo determinadas excepciones a las restricciones comerciales.
Las cifras muestran un crecimiento acelerado. Según 14ymedio, las ventas pasaron de apenas 89.848 dólares en 2022 a 10,5 millones en 2023 y 67,2 millones en 2024. En 2025 alcanzaron 149,4 millones de dólares. En 2026, solo hasta julio, ya acumulan más de 91 millones.
Dentro de ese mercado sobresalen los vehículos usados con motores de mayor cilindrada o potencia, cuyas operaciones suman alrededor de 34 millones de dólares en lo que va de año, incluidos 7,1 millones únicamente durante julio. Los automóviles usados de gama media superan los 24 millones durante los primeros siete meses.
LEE ADEMÁS: Donald Trump afirma que los precios del petróleo caerán tras las elecciones de medio término (+VIDEO)
El incremento contrasta con el comportamiento de las exportaciones estadounidenses de alimentos y productos agrícolas hacia Cuba. En julio alcanzaron 35,4 millones de dólares, por debajo de los 42,3 millones registrados durante el mismo mes de 2025. Entre enero y julio sumaron aproximadamente 254 millones, frente a 285,7 millones durante igual período del año anterior, una caída cercana al 11%.
Entre los productos agrícolas destacó en julio la torta de aceite de soya, utilizada principalmente como alimento animal, con compras por 4,6 millones de dólares. Le siguieron el pollo congelado, con 3,7 millones; los muslos de pollo, con 3,4 millones; el maíz, con 3,1 millones, y la carne de cerdo, con aproximadamente 2 millones.
Exportaciones de combustible de EE.UU. a Cuba y el viejo discurso del “bloqueo”
Los datos vuelven a poner sobre la mesa la complejidad del comercio entre ambos países. Mientras La Habana denuncia las supuestas restricciones derivadas del embargo y señala que determinadas compras deben pagarse en efectivo y por adelantado, existen excepciones que permiten exportaciones estadounidenses hacia Cuba bajo condiciones específicas.
En el caso de combustibles y vehículos, las autorizaciones están dirigidas al sector privado, entiéndase gente cercana a GAESA y a la cúpula militar. Sin embargo, algunos de esos productos posteriormente pueden terminar revendidos a entidades estatales, una práctica que plantea interrogantes sobre el destino final de las mercancías.
El fuerte incremento de las exportaciones de combustible de EE.UU. a Cuba, junto con el crecimiento de las compras de vehículos, dibuja así una realidad comercial mucho más amplia de lo que suele sugerir el discurso sobre la ausencia de intercambios entre ambos países: solo en derivados del petróleo, las operaciones acumuladas durante 2026 ya rozan los 157 millones de dólares.
¡¿Y entonces?! El cuento del “bloqueo” queda, una vez más, como cortina de humo del régimen socialista.