
El fenómeno meteorológico de El Niño, que comenzó este año, podría ser de los más fuertes de los últimos 65 años, advirtieron hoy científicos del gobierno estadounidense.
La corriente de El Niño produce un calentamiento en las temperaturas del Pacífico ecuatorial y puede causar fuertes lluvias en algunas partes del mundo y sequías en otras. También es una de las razones por las cuales la actual temporada de huracanes del Atlántico ha sido muy poco activa, ya que inhibe la formación de tormentas tropicales.
El Niño comenzó en marzo y se espera que se prolongue por un año. Autoridades en Australia ya han dicho que será “fuerte” y “sustancial”.