El rapero cubano Andrés Matos Alcántara, conocido en el mundo del arte como Matos MC K-Libre, sigue secuestrado por el régimen castrista y la angustia en su familia crece conforme pasan los días.
La tiranía totalitaria demuestra una vez más que su única herramienta de supervivencia es el terror institucionalizado contra cualquier ciudadano que ose levantar la voz.
Este rapero cubano permanece tras las rejas de manera arbitraria, mientras las estructuras de la dictadura aplastan los derechos humanos más elementales con total impunidad.
El rechazo de la Fiscalía y el dolor de los parientes
La tragedia familiar alcanzó un nivel insostenible cuando los parientes del artista recibieron la devastadora noticia de que la Fiscalía castrista denegó tajantemente la petición de cambiar la medida cautelar.
Los seres queridos del rapero cubano albergaban la ilusión de que el régimen mostrara un ápice de clemencia y permitiera su regreso al hogar, pero la respuesta de los verdugos estatales fue un rotundo rechazo que sepultó cualquier vía de justicia.

Las declaraciones del activista Raudel Collazo
El activista y exiliado político Raudel Collazo, conocido popularmente como Escuadrón Patriota, denunció en conversación con Martí Noticias la brutalidad de este proceso tras sostener una conversación directa con los allegados del afectado.
“Su familia está destruida. Me dio mucha pena ayer cuando hablé con ellos porque tenían la esperanza de que la modificación de medida que el abogado había pedido tuviese efecto y lo mandaran para su casa, pero va a ser que no. Desafortunadamente dijeron que no”.
Esta realidad confirma que el aparato judicial responde únicamente a los intereses mezquinos de la cúpula.
La farsa judicial y el secuestro institucional
La defensa legal del músico introdujo la solicitud de libertad condicional bajo el argumento contundente de que el expediente carece de sustento jurídico legítimo. Ante esta situación, Collazo profundizó en la farsa montada por los órganos represivos.
“Por lo que tengo entendido, no tienen absolutamente nada contra él. No hay caso, no hay delito. Es una fabricación absoluta, burda, porque es un policía el que acusa y dice que vio determinados hechos”.
Con este montaje, el rapero cubano sufre los estragos de un sistema corrupto que inventa expedientes a conveniencia para acallar el pensamiento libre.
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El limbo carcelario en la prisión de Valle Grande
La permanencia del artista en la tristemente célebre prisión de Valle Grande se prolongará de manera indefinida bajo las órdenes de fiscales subordinados al aparato partidista. Al respecto, el activista advirtió sobre el modus operandi de la tiranía: “Ayer la Fiscalía le respondió al abogado que no iban a modificar la medida, que él iba a quedarse preso. ¿Sabe Dios hasta cuándo? Lo que pasa en estos casos es que ellos dejan a los presos ahí una eternidad hasta que entiendan que tienen que asumir ese caso, si van a hacer juicio o no”.
Persecución política contra el arte independiente
Ningún habitante de la isla ignora que el trasfondo de esta detención arbitraria radica en la postura ideológica y contestataria del creador urbano. En este sentido, Collazo puntualizó sin titubeos: “Matos MC K-Libre es un caso evidente de un asunto político. Matos está allí no porque hizo nada ese día. La verdadera razón por la que la dictadura lo tiene preso es por el contenido de sus canciones. Es un rapero que canta frontalmente contra la dictadura dentro de Cuba”.
La censura persigue implacablemente a cualquier artista cubano que utilice su lírica como trinchera contra la miseria impuesta por el castrismo.
La emboscada policial y el arresto arbitrario
El historial de este atropello comenzó el pasado 25 de junio, fecha en que la policía política citó al ciudadano bajo falsas promesas de una entrevista rutinaria en una unidad del municipio Playa, en La Habana.
Ariacna Garcés Gómez, esposa del artista, denunció en su momento que las autoridades simularon un trámite administrativo para emboscar al rapero cubano, neutralizarlo y trasladarlo de inmediato al centro de reclusión de Valle Grande bajo cargos falsos de desórdenes públicos.
Organizaciones independientes como el Observatorio de Derechos Culturales señalaron que este hostigamiento forma parte de una política sistemática destinada a criminalizar la libertad artística y el activismo ciudadano en el territorio nacional.
Los abusos cometidos contra el debido proceso evidencian la urgencia de exigir la liberación inmediata del prisionero político y el cese de las agresiones contra la disidencia intelectual.