La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, provocó una fuerte controversia política luego de afirmar públicamente que Estados Unidos podría entrar en una guerra con Cuba “la próxima semana”, en medio del creciente clima de tensión que rodea actualmente al régimen castrista.
Las declaraciones ocurrieron durante una entrevista transmitida por MoluscoTV y rápidamente se viralizaron en redes sociales, generando debate tanto en Puerto Rico como entre sectores del exilio cubano.
La mandataria puertorriqueña no presentó evidencias ni confirmó información oficial sobre una eventual operación militar estadounidense contra la dictadura cubana. Sin embargo, sus palabras coincidieron con un momento de máxima presión política y militar sobre La Habana tras recientes movimientos estratégicos de Washington en el Caribe y nuevas acciones judiciales contra dirigentes del régimen comunista.
Gobernadora de Puerto Rico no dio más detalles sobre posible “guerra con Cuba”
Jenniffer González realizó el comentario sobre una posible guerra con Cuba en días pasados mientras defendía la importancia estratégica de Puerto Rico para Estados Unidos en escenarios internacionales de conflicto.
Durante la conversación, uno de los panelistas mencionó el contexto de la Guerra Fría y la gobernadora respondió enumerando varias tensiones globales que, según afirmó, enfrenta actualmente Washington.
“Tenemos una guerra con China, tenemos una guerra con Irán, tenemos una guerra con Rusia, teníamos una guerra hasta los otros días con Venezuela, y vamos a tener una guerra con Cuba la próxima semana”, declaró González durante la entrevista.
El fragmento comenzó a circular rápidamente en X, Facebook y otras plataformas digitales, alimentando especulaciones sobre un posible aumento de las tensiones entre Estados Unidos y el régimen castrista. Aunque la gobernadora no explicó el origen de su afirmación sobre una posible guerra con Cuba ni ofreció detalles adicionales, sus palabras adquirieron enorme repercusión debido al contexto geopolítico actual en el Caribe.
Portaaviones USS Nimitz en aguas del Caribe
Las declaraciones ocurrieron pocos días después del despliegue del portaaviones USS Nimitz en aguas del Caribe como parte de ejercicios militares coordinados por el Comando Sur de Estados Unidos. La presencia del poderoso grupo naval estadounidense incrementó las especulaciones sobre posibles escenarios de presión militar contra gobiernos considerados hostiles por Washington, incluyendo la dictadura cubana.
El USS Nimitz constituye una de las plataformas militares más poderosas de la Armada estadounidense. El portaaviones nuclear tiene capacidad para operar decenas de aeronaves de combate, helicópteros y sistemas de guerra electrónica, acompañado además por destructores, submarinos y buques de apoyo logístico desplegados en operaciones estratégicas de gran escala.
La tensión aumentó todavía más luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos desclasificó recientemente acusaciones formales contra Raúl Castro y otros exmilitares cubanos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, ataque donde murieron cuatro civiles. Las acusaciones incluyeron cargos por conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves civiles.
En paralelo, el régimen cubano intensificó ejercicios de defensa civil y campañas propagandísticas internas relacionadas con posibles agresiones militares extranjeras. Funcionarios de la dictadura castrista distribuyeron incluso manuales y guías de preparación ante escenarios de conflicto, mientras Miguel Díaz-Canel insistió públicamente en que debía prepararse para cualquier escalada regional ante una posible guerra con Cuba.
Jenniffer González ya había expresado anteriormente respaldo abierto a las políticas impulsadas por Donald Trump contra el régimen cubano. En febrero pasado, la gobernadora aseguró que apoyaría cualquier decisión de Washington destinada a “liberar” Cuba, incluyendo operaciones respaldadas desde instalaciones militares ubicadas en territorio puertorriqueño.
“Todo lo que sea para respaldar a nuestras fuerzas militares y la política pública del presidente (Donald Trump), claro que yo voy a estar a favor”, declaró entonces tras participar en actividades realizadas en Campamento Santiago, una de las principales bases de entrenamiento militar de Puerto Rico.
Hasta el momento, la Casa Blanca no confirmó ningún plan militar inmediato relacionado con una posible guerra con Cuba. Tampoco el Pentágono emitió declaraciones oficiales respaldando las palabras de la gobernadora puertorriqueña. Sin embargo, las afirmaciones volvieron a colocar sobre la mesa el deterioro acelerado de las relaciones entre Washington y La Habana.
La situación también reactivó el debate sobre el papel estratégico de Puerto Rico dentro de la estructura militar estadounidense en el Caribe. González insistió durante la entrevista en que la isla representa una pieza clave para la seguridad regional de Estados Unidos y para futuras operaciones vinculadas a América Latina.
