Alina Rosales Aguirreurreta, hija del general castrista Ulises Rosales del Toro, apareció bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), según registros oficiales de la propia agencia federal divulgados por el periodista cubano Daniel Benítez. Según reportes previos, esta mujer ingresó al territorio estadounidense en 2023 con una visa de turismo.

Desde entonces residía en Miami mientras esperaba regularizar su situación migratoria, según fuentes citadas por Martí Noticias en un reporte realizado meses atrás en el que se denunció su presencia en territorio estadounidense.
Hija del general castrista Ulises Rosales del Toro se suma a la lista de familiares de funcionarios castristas que viven en tierras de libertad
En ese sentido, la detención de la hija del general castrista Ulises Rosales del Toro, volvió a colocar bajo escrutinio la presencia en Estados Unidos de familiares directos de altos dirigentes del régimen castrista.
Además, este arresto ocurre en medio de una creciente ofensiva política y migratoria impulsada por la administración del presidente Donald Trump contra personas vinculadas familiarmente a figuras centrales del aparato comunista cubano.
El caso provocó fuerte repercusión dentro del exilio cubano debido al historial político y militar de Ulises Rosales del Toro, considerado durante décadas uno de los hombres más cercanos a la cúpula del poder castrista.
Rosales del Toro ocupó puestos de máxima relevancia dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Fue jefe del Estado Mayor General de las FAR y posteriormente asumió cargos ministeriales dentro del aparato económico de la dictadura cubana, incluyendo los ministerios del Azúcar y de la Agricultura.
También integró el Consejo de Ministros como vicepresidente, consolidándose como parte de la llamada “vieja guardia” leal a Fidel Castro y Raúl Castro.

Vida de privilegios de la familia Rosales Aguirreurreta
Mientras millones de cubanos enfrentaron durante años apagones, escasez de alimentos y un deterioro acelerado de las condiciones de vida dentro de la isla, distintos miembros de la familia Rosales Aguirreurreta desarrollaron estilos de vida marcados por privilegios, negocios privados y acceso a propiedades exclusivas tanto dentro como fuera de Cuba.
Según la investigación divulgada por Martí Noticias meses atrás, Alina Rosales Aguirreurreta ejerció como médico en Cuba antes de trasladarse a Estados Unidos. Fuentes cercanas indicaron que la hija del general castrista Ulises Rosales del Toro vivía en Miami desde su llegada al país norteamericano.
Otra de las hijas del militar castrista, Zulema Rosales Aguirreurreta, reside actualmente en Cancún, México, aunque mantiene frecuentes viajes a Cuba. Personas cercanas a la familia señalaron que posee negocios privados en La Habana, incluyendo una guardería conocida como “Dulces Sueños”, ubicada en el exclusivo reparto Kholy y considerada una de las más costosas de la capital cubana.
Las conexiones internacionales de la familia también quedaron expuestas a través de los descendientes del general. Uno de los nietos de Rosales del Toro, Raúl Ulises Castro Rosales, vive en Italia y posee ciudadanía española, según la información publicada. Registros públicos mostraron incluso detalles de una boda celebrada en Europa con un alto nivel de lujo, algo inalcanzable para la mayoría de los ciudadanos cubanos dentro de la isla.
Otra de las hijas del histórico dirigente comunista, Perla Rosa Rosales Aguirreurreta, apareció vinculada al entramado económico relacionado con la gestión patrimonial de La Habana Vieja. Reportes independientes difundidos desde 2017 señalaron que fue ubicada dentro de estructuras cercanas a Habaguanex S.A., conglomerado históricamente asociado al control de negocios turísticos y patrimoniales manejados en divisas.
Perla Rosa mantuvo además una imagen pública favorable al sistema comunista cubano mientras, según investigaciones periodísticas, su entorno familiar disfrutó de viajes internacionales y acceso privilegiado a sectores dolarizados de la economía controlada por el régimen castrista.
Entretanto, el único hijo varón del general, Carlos Ulises Rosales Aguirreurreta, mantuvo un perfil más discreto vinculado al estamento militar. Sin embargo, las investigaciones periodísticas apuntaron hacia su núcleo familiar por presuntos accesos privilegiados a residencias exclusivas relacionadas con estructuras inmobiliarias administradas por empresas estatales.
Arresto en Florida de la hermana de la jefa de GAESA
La detención de Alina Rosales Aguirreurreta, hija del general castrista Ulises Rosales del Toro, se produce apenas días después de otra acción federal que sacudió al entorno de la élite económica de la dictadura cubana.
La semana pasada trascendió la detención de Adys Lastres Morera, hermana de la jefa de GAESA, el conglomerado militar que controla gran parte de la economía de la isla y que permanece bajo fuertes sanciones estadounidenses debido a sus vínculos con el aparato represivo del régimen castrista.
Ambos casos son interpretados dentro del exilio cubano como parte de una arremetida más amplia de la administración Trump dirigida contra familiares de altos jerarcas comunistas que establecieron residencia o buscaron beneficios migratorios en Estados Unidos mientras sus parientes continúan formando parte de las estructuras de poder responsables de la crisis política, económica y social que golpea a Cuba.
Ahora se espera que las autoridades ofrezcan mayores detalles sobre el caso de la hija del general castrista Ulises Rosales del Toro, especialmente para conocer si enfrentará un posible proceso de deportación a la isla comunista.