El militar que ordenó el avance de bomberos al epicentro del incendio de Matanzas fue identificado en redes sociales.
Su rostro se hizo viral luego de que saliera, walkie talkie en mano, diciendo: “¡Aquí no va a pasar ni ping!” a una tropa de subalternos.
“¡Aquí no va a pasar ni ping*, nosotros vamos a salir bien, vamos a salir calmados, dejen la bulla y la algarabía”, dijo en aquella ocasión.
La prensa castrista, demasiado tarde y en vano, intentó humanizar a este militar, luego de que recibiera duras críticas por su actitud y su indolencia.

El oficialista Cubadebate reseñó: “Hay algo raro en Alain. En medio del caos nadie sabe cómo logra transmitir seguridad….”
El medio castrista citó fragmentos de la misma frase que lo hiciera tristemente “famoso” y agregó que “Después soltó una palabrota”, minimizando la connotación que tuvo su orden.
Reportan incendio de un ómnibus en plena vía en Banes: A través de las redes sociales reportaron el incendio de un ómnibus que transitaba por una concurrida carretera del municipio de Banes, en la provincia cubana de Holguín.
— Cubanos por el Mundo (@Cubanoselmundo) August 16, 2022
La entrada Reportan… https://t.co/2nmusQkoWZ
Pero Cuba entera y el mundo no vieron al bombero profesional que estuvo “batiéndose como uno más”, como lo describe la prensa del régimen de Díaz-Canel.
Los cubanos, incluyendo familiares y amigos de los bomberos desaparecidos, vieron en este militar a un emisario de la muerte.
Su nombre completo es Alain Rodríguez Vázquez, es capitán, tiene 36 años y es jefe del Comando 16 de la Refinería Ñico López, de La Habana.
Después de aquel instante en que ordenó que los jóvenes avanzaran para intentar apagar las llamas, él mismo confesó que tuvo que ordenar la retirada.
“El primer tanque se abrió delante de mí prácticamente. El carro en el que íbamos se quemó completo, dos de mis hombres sufrieron quemaduras, por suerte están vivos. Uno ya se recupera, pero el otro sigue grave en el hospital Ameijeiras”, reseña la nota.

“Cuando nos dimos cuenta de que se iba a fracturar el tanque, se dio la orden de evacuación. Nos retiramos del lugar hacia posiciones seguras”, declaró.
Sin embargo, el capitán Alain Rodríguez no es ni será recordado por su laboriosidad, su temple, su experiencia de 18 años y su desempeño bomberil.
Este militar pudo regresar a casa y abrazar a sus hijos. Lo dicen, con alegría y soberbia, Cubadebate y varios medios castristas.
Pero otros, incluidos reclutas del Servicio Militar Obligatorio, no consiguieron sobrevivir y Alain lo sabe, aunque hoy sonría a las cámaras, con su tabaco y su comunicador portátil.
Redacción Cubanos por el Mundo