Los centros de aislamiento en la provincia de Artemisa, la segunda de mayor incidencia del coronavirus en Cuba en la actualidad, solo antecedida por La Habana como capital, reportó irregularidades en al menos 9 de los 13 centros de aislamiento que dispuso el régimen para atender los casos positivos y sospechosos de coronavirus en esa entidad.
La información fue confirmada por el periódico oficialista El Artemiseño, que detalla que tras una supervisión de la Contraloría Provincial, lograron comprobar que estas irregularidades respondían a hechos como “inocuidad de alimentos, higiene y las plantillas”, esto último alusivo a una situación donde un mismo trabajador debe realizar varias funciones, haciendo más complejo que cumpla con todas las tareas encomendadas.
Acorde al citado medio, estos centros albergan actualmente un total de 606 personas, por lo que consideran – y puede coincidirse – deberían estarse garantizando las correctas condiciones alimentarias, debido a que no pueden abandonar estos centros para abastecerse y además de las condiciones higiénicas, determinantes para superar el coronavirus y para no estar expuestos a enfermedades o complicaciones adicionales.

Producto de la trascendencia del evento en Bauta, los centros dispuestos para atender los casos sospechosos habían quedado “a tope”, según reconocimiento de las autoridades locales.
Las deficientes condiciones de centros de aislamiento en Cuba han sido denunciadas, no solo en Artemisa sino en otras provincias; son comunes las quejas por las condiciones de alimentos, inclusive descompuestos, entregados a los ciudadanos allí aislados, así como las condiciones en las que deben dormir, asearse y permanecer, mientras intentan superar el coronavirus o la amenaza de él.
Redacción Cubanos por el Mundo