El cantuator puertorriqueño José Feliciano, se presentará en Miami tras un extenso periodo ausente, para deleitar a los locales con sus canciones que han sido escuchadas por generaciones.
En entrevista con el Nuevo Herald, el cantante reveló sus sueños aún no cumplidos y entre esos está el poder cantar en Cuba.
José Feliciano afirma que el cantar en la Isla sería un regalo para los cubanos, ya que por décadas lo han apoyado en su carrera a pesar de haber sido vetado por el régimen.
“Me gustaría hacer un concierto en Cuba. Pero no cobraría la entrada porque yo le debo mucho a ese pueblo”.
Recuerda que los cubanos escuchaban su música en “cassettes”, algo que para él significa mucho.
“Cuando mi música estuvo prohibida allí los cubanos me apoyaron escuchándola en cassettes ¿Cómo les voy cobrar? Mi concierto sería una manera de poner un granito de arena para promover la libertad en ese país que tanto quiero”.
José Feliciano se presentará en el John S. y James L. Knight Concert Hall del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts el viernes 1 de noviembre.
Contará con la participación del trompetista Arturo Sandoval, el saxofonista de Los Rolling Stones Tim Ries, las cantantes de jazz Lucy Woodward, Kate Reid y Fantine y la pianista Shelly Berg, quienes estarán acompañados por la Orquesta Henry Mancini de Frost School of Music de la Universidad de Miami.
“Desde hacía un tiempito que no me presentaba en Miami, algo que siempre acepto con mucho gusto porque así puedo comer yuca frita y arroz con frijoles”, dijo Feliciano entre risas.
El cantante afirmó sentirse “orgulloso” de ser el primer cantante hispano en abrirse camino en el mercado anglosajón.
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También hizo alusión a su paso por el bolero, un género que desempolvó a finales de la década de 1960, al imprimirle sonoridades del jazz y del blues a temas tan conocidos como La copa rota, Usted y Poquita fe.
“En ese tiempo no había quien cantara (los boleros) como yo. La gente estaba acostumbrada a escucharlos acompañados por una gran orquesta, como La Sonora Matancera, o al estilo del cantante dominicano Alberto Beltrán. En mi caso, me bastaba la guitarra, el bajo y la batería para que el público enloqueciera”, recordó el cantante de 74 años
Redacción Cubanos por el Mundo