Centenares de familias siguen sin viviendas. Miles de familias resultaron afectadas tras el paso del huracán Sandy. ¿La promesa? En 6 meses máximo, las necesidades serían atendidas. Sin embargo, en la práctica es otra la realidad.
Un reciente reportaje de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), denuncia la reacción desesperada de un joven cubano, que en medio de la angustia por no tener una vivienda, intentó suicidarse. Según el reporte, se trataría de un hombre joven, que se clavó tres puñaladas en el área estomacal, necesitando intervención quirúrgica, con al menos 17 puntos.
¿La razón? Una aparente depresión por las condiciones en las que vive actualmente. Junto a su esposa e hija, viven actualmente en casa de unos familiares por el lado materno.
Según detalla el reportaje, actualmente la realidad del litoral santiaguero es deprimente. Familias enteras vivirían en cuevas, en condiciones “infrahumanas”, a la espera de soluciones efectivas por parte del Estado.
“En este recorrido que ayer vimos, fuimos testigos de personas que viven en cuevas. A estas alturas cientos de personas viven en malas condiciones. Alrededor de 7 u 8 familias”
Redacción Cubanos por el Mundo




