En medio de la peor crisis energética y apagones que enfrenta la isla en décadas, el testimonio de una madre cubana se convirtió en el eco del descontento popular.
Lianet Nina Yanza publicó este viernes un video en Facebook que, en poco más de dos minutos, logró capturar la desesperación de miles de familias que soportan jornadas enteras sin electricidad.
“Esto no hay cuerpo que lo resista”, afirma la mujer al inicio de su grabación, visiblemente afectada por las condiciones que, según denuncia, mantienen a su comunidad sin suministro eléctrico durante lapsos de entre 60 y 90 horas, mientras otras zonas del mismo municipio gozan de un servicio en mejores condiciones.
La indignación de Yanza se intensificó cuando relató que Joel Aguilera, jefe de despacho de la Empresa Eléctrica en la zona de Capdevila, le sugirió “conformarse” con apenas dos horas de electricidad. “¿Qué coño hago yo en una hora y unos minutos con un niño chiquito? Que en el agua para hervir me da tiempo”, cuestionó la madre, quien cierra su intervención con una contundente sentencia: “Esto es un gobierno fallido”.
Las reacciones de otros cubanos que viven la misma situación, surguieron de inmediato.
Una usuaria que asegura residir en La Lira, Arroyo Naranjo, contradijo los reportes oficiales que indicaban servicio en su área, afirmando que solo reciben electricidad una vez al día y que los alimentos se están echando a perder. Otros comentarios apuntaron directamente a la corrupción como causa de la crisis: “Ellos se siguen enriqueciendo y el pueblo muriendo de a poco”, escribió una persona.
La publicación de Yanza coincide con una jornada particularmente crítica para el Sistema Eléctrico Nacional, que este viernes registró un déficit cercano a su récord histórico.
La situación responde a una combinación letal de factores: múltiples termoeléctricas en avería, otras en mantenimiento prolongado y 106 centrales de generación distribuida fuera de operación por falta de combustible.
El puesto a dedo de Cuba, Miguel Díaz-Canel solicitó “organizar mejor los apagones”, mientras que el ministro de Energía, Vicente de la O Levy, admitió que los cortes se extenderán durante todo 2026, calificando el año como “difícil”.
La crisis energética cubana tiene raíces profundas. La falta de combustible, el deterioro del sistema termoeléctrico y la ausencia de mantenimiento en el parque generador se han visto agravados por la interrupción de los envíos de petróleo desde aliados tradicionales como Venezuela y la escasez de inversiones en infraestructura eléctrica.
Los prolongados cortes eléctricos impactan cada aspecto de la vida cotidiana, pues imposibilitan la conservación de alimentos, interrumpen el suministro de agua y dificultan la realización de las tareas domésticas más básicas.
Pero quizás el efecto más devastador sea el psicológico. El testimonio de Yanza refleja un agotamiento físico y mental que, según sus propias palabras, “no hay cuerpo que lo resista”.
Días atrás, otra madre publicó una foto abanicando a su hija de cinco años en plena oscuridad con la frase “solo tengo abrazos e impotencia”, mientras que una mujer mostró su refrigerador con alimentos descompuestos y escribió: “se te quitan las ganas de todo, pierdes las fuerzas”.
TE PUEDE INTERESAR: Congresistas de Florida respaldaron nuevas sanciones contra el régimen cubano
Redacción Cubanos por el Mundo