El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró este viernes que Washington mantendrá el firme compromiso de endurecer las sanciones contra el régimen cubano.
Estas declaraciones ocurrieron apenas veinticuatro horas después de que se anunciaran restricciones contra el conglomerado GAESA, el brazo financiero que los militares cubanos utilizan para controlar los sectores más lucrativos de la isla. Con este paso, Marco Rubio ratificó que la política exterior hacia Cuba prioriza el desmantelamiento de las estructuras que sostienen a la dictadura.
Durante una comparecencia ante la prensa en Roma, posterior a su encuentro oficial con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, Marco Rubio explicó con claridad los motivos que impulsaron el castigo contra GAESA.
Según el jefe de la diplomacia norteamericana, este entramado no es más que una maquinaria de captación de divisas que excluye por completo el bienestar de las familias cubanas.
Marco Rubio aclara que las sanciones son contra la dictadura y no contra los cubanos
Al referirse a la naturaleza de esta organización, el secretario fue tajante al señalar la corrupción sistémica que impera en los niveles más altos del mando militar.
“Se trata de un holding creado por generales que ha generado miles de millones de dólares, pero ni un solo centavo beneficia al pueblo cubano”, afirmó Marco Rubio.
Para el funcionario estadounidense, la realidad de la economía en la isla es el resultado de un secuestro de recursos por parte de una élite. Los ingresos que entran al país a través del turismo, las remesas y otras operaciones gestionadas por los militares permanecen en manos de un grupo selecto, mientras la infraestructura pública y los servicios básicos para la ciudadanía sufren un abandono total.

En ese sentido, Marco Rubio enfatizó que el objetivo de la Casa Blanca es cortar el flujo de dinero que alimenta la represión y el lujo de los dirigentes.
El secretario de Estado aprovechó el escenario europeo para desmentir la narrativa oficialista que intenta culpar a las sanciones por la miseria que atraviesa el país caribeño. Aclaró que el verdadero obstáculo para la prosperidad de Cuba radica en la voracidad de las instituciones estatales que canibalizan cualquier oportunidad de crecimiento privado o beneficio social.
“No son sanciones contra el pueblo, sino contra empresas que se están quedando con todo lo que genera dinero en Cuba”, subrayó Marco Rubio.
Bajo esta premisa, la actual administración no planea dar marcha atrás; al contrario, el panorama que dibujó el secretario de Estado indica una escalada en la presión internacional. Al ser cuestionado sobre los próximos pasos de Washington, Marco Rubio confirmó que el equipo de Donald Trump ya diseña las siguientes fases de esta estrategia de contención.
“Vamos a tomar más medidas”, adelantó el secretario, dejando claro que el golpe a los intereses de GAESA fue solo el inicio de una serie de acciones legales y financieras destinadas a debilitar la estructura de mando en La Habana.
Régimen de Cuba bloqueó envío de ayuda humanitaria de EE.UU.
En su paso por el Vaticano, Marco Rubio también conversó con el Papa León XIV sobre la urgencia humanitaria que padece la isla. Aunque el tema de las sanciones no formó parte de ese diálogo específico, el secretario reveló detalles sobre los esfuerzos de Estados Unidos para enviar ayuda directa a la población sin pasar por los filtros de la dictadura.
En este contexto, mencionó que se destinaron seis millones de dólares a través de Cáritas y que existe una oferta de hasta 100 millones adicionales que la dictadura castrista bloqueó de forma sistemática.
“Queremos ayudar a Cuba, pero es el régimen el que se interpone en el camino”, sentenció Marco Rubio, quien calificó la gestión económica de Miguel Díaz-Canel y sus aliados como “incompetente”.
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