
El huracán Mathew que impactó las costa sureste de Florida desde el jueves en la tarde va perdiendo fuerza y bajó a categoría 3 desviándose hacía en este sin causar mayores daños
La ciudad de Miami se salvó de la furia de este fenómeno, por lo que la alerta de huracán que mantenía la ciudad fue removida por las autoridades.
El Centro Nacional de Huracanes informó a las 8:00 a.m. que Matthew se encontraba a 35 millas al norte-noreste de Cabo Cañaveral con vientos sostenidos máximos de 120 millas por hora, por lo que cayó a la categoría 3 en la escala Safir-Simpson.
La tormenta se mueve en dirección norte-noroeste a 13 millas por hora.

Aunque los pronósticos no ubicaban a Miami en la trayectoria del ojo de Matthew, las autoridades temían un desvío de última hora que pudiera exponer la ciudad a los efectos más temidos de un huracán, que está siendo descrito como el peor en un siglo para la parte norte del estado.
Matthew efectivamente giró en la madrugada del jueves, pero lo hizo hacia el este, lo que salvó al Sur de Florida de la peor parte de su furia. En la tarde, el ojo del huracán ya había pasado por el punto más cercano a Miami y continuó en mar abierto camino hacia la costa del centro de la Florida.
No obstante, interrupciones en el suministro eléctrico crearon condiciones de peligro. Un auto de la policía de la unidad canina se estrelló contra un vehículo, donde viajaban cinco niños, al cruzar una intercepción de la calle Flagler con la 57 avenida, donde el semaforo había dejado de funcionar.