Las dos embarcaciones con nueve tripulantes civiles que transportaban supuesta ‘ayuda humanitaria” hacia Cuba fueron localizadas este sábado en aguas internacionales por una unidad aérea de las fuerzas navales de México.
La Secretaría de Marina de la nación azteca difundió el hallazgo a través de sus canales oficiales de comunicación, confirmando que el contacto visual con los navíos se produjo a 80 millas náuticas de La Habana.
RELACIONADO: México: Buscan veleros desaparecidos que iban rumbo a Cuba (+VIDEO)
#ÚltimaHora ⚓️
— SEMAR México (@SEMAR_mx) March 28, 2026
La Secretaría de Marina informa que una aeronave de la Armada de México localizó a las embarcaciones tipo catamarán que se estaban buscando en el Caribe.
Fueron localizados a 80 millas náuticas al noroeste de La Habana, Cuba.
Un buque de esta Institución ya se… pic.twitter.com/Vg8UeRTN4R
Propósito de la misión de las embarcaciones: ayudar al régimen
El grupo, integrado por seis hombres, dos mujeres y un infante de tres años de edad, zarpó originalmente el pasado 21 de marzo desde Isla Mujeres como parte de una misión de “asistencia social” denominada Nuestra América.
Pero traduciendo lo anterior, no es más que seguir dándole oxígeno al régimen castrista, que cada vez tiene más apretada la soga al cuello.
Operativo de interceptación y estado de la comunicación
Actualmente, un buque militar mexicano navega hacia las coordenadas del avistamiento para interceptar a los viajeros, manteniendo comunicación constante con ellos mediante equipos de radiofrecuencia.
“Se mantiene comunicación vía radio”, apuntó el mensaje de la institución naval.
#ÚltimaHora ⚓️
— SEMAR México (@SEMAR_mx) March 28, 2026
La Secretaría de Marina informa que una aeronave de la Armada de México localizó a las embarcaciones tipo catamarán que se estaban buscando en el Caribe.
Fueron localizados a 80 millas náuticas al noroeste de La Habana, Cuba.
Un buque de esta Institución ya se… pic.twitter.com/Vg8UeRTN4R
La desaparición en altamar
Este operativo de rescate inició formalmente el jueves 26 de marzo, activándose tras confirmarse que los veleros Friendship y Tigermoth no arribaron a su destino en las fechas programadas entre el 24 y 25 de marzo.
Dichas naves formaban parte de un convoy mayor que trasladaba 30 toneladas de productos básicos, incluyendo medicamentos, alimentos y paneles solares, destinados, según ellos, a “mitigar la crisis energética en Cuba”, pero para nadie es un secreto que eso va a parar a las arcas de la dictadura.
La presidenta comunista de México, Claudia Sheinbaum, explicó que el rastro de las embarcaciones menores se perdió luego de que se separaran de un carguero de mayor tamaño que sí logró atracar exitosamente el martes previo.
“(El buque) tuvo contacto con ellos y después de algunas horas ya no tuvo contacto con ellos y a partir de ahí inició un proceso de búsqueda. Entonces siguen en la búsqueda de estas dos pequeñas embarcaciones”, sostuvo la mandataria mexicana.
Para maximizar el alcance del rastreo, las autoridades mexicanas gestionaron un intercambio de datos críticos con centros de salvamento marítimo de Francia, Estados Unidos y Polonia, dado el origen diverso de los voluntarios.
Ahora, el régimen de Cuba se mantiene a la espera de la llegada de los insumos humanitarios, mientras los rescatistas evalúan las condiciones físicas de los nueve ocupantes una vez que se concrete el abordaje físico en altamar.
Complicidad criminal de Sheinbaum con la tiranía de Cuba
Hace apenas pocos días, Sheinbaum, reafirmó su política de apoyo sostenido a Cuba mediante el envío de “ayuda humanitaria”, en una postura que ha generado fuertes cuestionamientos desde sectores del exilio y la oposición, que denuncian un respaldo a la dictadura castrista en medio de la peor crisis económica y energética que vive la isla en décadas.

En ese sentido, la mandataria anunció que su gobierno continuará enviando “ayuda humanitaria” a la isla, incluyendo alimentos y productos esenciales, al tiempo que instó a la comunidad internacional a sumarse a estos esfuerzos por seguir dándole oxígeno a los criminales de La Habana.
Aunque el discurso oficial mexicano insiste en el carácter humanitario de la asistencia, sectores críticos consideran que existe una contradicción de fondo: mientras se envían recursos a la isla, estos terminan siendo administrados por el mismo aparato estatal que controla la distribución de alimentos, energía y servicios.
Mientras tanto, el pueblo de la isla, ese que sí está necesitado, ve cómo continúan siendo objetos de crueles burlas ya no solo de parte de la cúpula castrista, sino también de los “poderosos” de otras naciones.