La miel orgánica ha entrado en la lista de los productos de exportación agrícola, al estilo de los habanos y el ron, lo que ha expuesto a su vez como ha disminuido la población de abeja en sectores donde los agricultores hacen uso de plaguicidas.
El cuarto mayor valor de exportación agrícola de Cuba lo ocupa ahora la miel orgánica, detrás de productos pesqueros, tabaco y bebidas pero por encima del azúcar y el café, productos tradicionales de la isla caribeña, según informó Theodor Friedrich, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para Cuba.
“Todos los productos de miel de Cuba podrán certificarse como orgánicos. Su miel tiene un sabor muy específico, típico; en valor monetario, que es un producto de alto nivel” comentó.
Después del colapso en 1991 de la Unión Soviética, principal socio comercial de Cuba, la isla era incapaz de pagar los pesticidas debido a la falta de divisas, junto con el embargo comercial de Estados Unidos. Por necesidad, el gobierno adoptó la agricultura orgánica, y las políticas se han apegado en gran medida.
Ahora que Estados Unidos está flexibilizando el embargo tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas el año pasado, los exportadores de miel orgánica de Cuba podrían ver un crecimiento significativo si el gobierno apoya la industria, dijeron los apicultores.
Cuba produjo durante 2017 más de 7.200 toneladas de miel orgánica, un valor de 23.3 millones de dólares de acuerdo con estadísticas del gobierno citadas por la FAO.
La industria del país es aún muy pequeña en comparación con los pesos pesados de la miel como China, Turquía y Argentina. Pero con una mercancía que vale más por litro que el aceite, los productores cubanos de miel cubanos que podrían estar cerca de una era lucrativa.
La mayor parte de las exportaciones de miel de Cuba van a Europa. “Es un ambiente muy natural aquí,” dijo Raúl Vásquez, un empleado de una fina cubana. “El gobierno no permite que nos vendan productos químicos – esto podría ser la razón por la que las abejas no están muriendo aquí” como ha ocurrido en otros lugares.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos publicó un estudio en enero lo que indica que un insecticida utilizado ampliamente en plantas de algodón y cítricos pueden dañar las poblaciones de abejas.
“No creo que haya ninguna duda de que las poblaciones de abejas [en los Estados Unidos y Europa] han disminuido desde la segunda guerra mundial,” comentó Norman Carreck, director científico de la Asociación Internacional de Investigación de Abejas en el Reino Unido dijo a la Thomson Reuters Fundación.
El cambio climático, ha influido en que haya menos lugares para las abejas silvestres para anidar, los cambios en el uso del suelo, las enfermedades y los pesticidas son responsables del descenso.
Debido a que es libre de pesticidas, la industria de abeja orgánica de Cuba podría actuar como protección frente a los problemas que golpean otros exportadores de miel, dijo Friedrich de la FAO, y podría ser una fuente de ingresos cada vez mayor para los agricultores de la isla.
Con información de The Guardian