Una sofisticada operación secreta para proteger a Trump permitió que el presidente de Estados Unidos abandonara Turquía en una aeronave militar distinta a la que públicamente había abordado después de participar en la cumbre de la OTAN en Ankara, ante información de inteligencia sobre una amenaza vinculada con Irán.
Los nuevos detalles del dispositivo de seguridad salieron a la luz este martes 11 de agosto, después de que The Washington Post revelara que funcionarios estadounidenses organizaron una maniobra de engaño para ocultar la aeronave en la que realmente viajaría Donald Trump.
El episodio ocurrió el pasado 8 de julio, pero buena parte de la operación permaneció fuera del conocimiento público durante más de un mes. Incluso periodistas y algunos integrantes del personal de la Casa Blanca creyeron que el mandatario viajaba en el Air Force One que salió de Turquía.
Según el reporte, las autoridades estadounidenses recibieron información sobre una amenaza contra Trump y su avión relacionada con Irán. La preocupación provocó que los responsables de su seguridad modificaran discretamente los planes de salida de Ankara y desarrollaran una estrategia destinada a dificultar que potenciales atacantes determinaran dónde se encontraba el presidente.
Trump había llegado a Turquía a bordo del Boeing 747-8 donado por Qatar y acondicionado para desempeñar funciones como avión presidencial. Sin embargo, esa aeronave abandonó posteriormente territorio turco sin el mandatario.
La operación secreta para proteger a Trump incorporó entonces otro elemento de distracción. El presidente apareció ante las cámaras mientras subía por las escaleras de uno de los antiguos aviones utilizados como Air Force One, dando la impresión de que regresaría a Estados Unidos a bordo de esa aeronave, pero el mandatario no permaneció allí.
Trump salió del Air Force One sin ser visto
De acuerdo con las fuentes citadas por The Washington Post, Trump abandonó posteriormente el avión por una zona que permanecía fuera de la vista de los periodistas y las cámaras. El siguiente movimiento constituyó uno de los detalles más inusuales de la operación.
Personal de seguridad utilizó un vehículo de catering aeroportuario para trasladar alimentos y suministros hasta las puertas de los aviones y mantener oculto al presidente mientras lo trasladaban hacia otra aeronave.
La maniobra permitió mover a Trump por el aeropuerto sin recurrir a la habitual caravana presidencial, cuya presencia habría revelado inmediatamente su ubicación.
Por esa razón, aunque algunos reportes describieron que Trump estuvo escondido en un “contenedor de catering”, se trató de un mecanismo asociado a un vehículo aeroportuario utilizado para suministrar alimentos a las aeronaves.
El presidente llegó de esa manera hasta un C-32A de la Fuerza Aérea estadounidense, una versión militar del Boeing 757 utilizada habitualmente para transportar a altos funcionarios del Gobierno.
Trump abordó discretamente esa aeronave y salió de Turquía mientras el antiguo Air Force One continuó formando parte de la maniobra de distracción. La operación secreta para proteger a Trump permitió así que observadores externos desconocieran cuál de los aviones transportaba realmente al mandatario.
Periodistas creyeron que Trump estaba en el otro avión
El dispositivo alcanzó incluso a personas que viajaban con la delegación estadounidense.
Periodistas y algunos integrantes del personal de la Casa Blanca abordaron el Air Force One que Trump había utilizado públicamente para aparentar su salida y, según los nuevos reportes, desconocían que el presidente ya no se encontraba en la aeronave.
El avión funcionó de hecho como un señuelo mientras Trump viajaba en el C-32A.
La operación secreta para proteger a Trump incluyó posteriormente otra transferencia en el Reino Unido para mantener la apariencia de que el presidente había realizado el trayecto inicialmente anunciado.
El director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, defendió las medidas de seguridad adoptadas y señaló previamente que Washington emplearía diferentes herramientas frente a las amenazas contra el mandatario.
“La nueva Air Force One es una aeronave de última generación que ha sido equipada con protocolos de seguridad de alto nivel que garantizan la seguridad del presidente y su personal”, declaró Cheung en julio.
El funcionario agregó entonces que existen “muchos enemigos de Estados Unidos” interesados en atacar al mandatario y aseguró que el Gobierno utiliza diferentes recursos, incluida la distracción, para responder a esos riesgos.
La amenaza de Irán ya había generado interrogantes
Las dudas sobre el cambio de aeronave surgieron inmediatamente después de la cumbre de la OTAN.
Trump anunció el 8 de julio que el Boeing 747-8 procedente de Qatar viajaría a la base británica de Mildenhall para que militares estadounidenses pudieran conocerlo. El presidente dijo entonces que utilizaría el antiguo Air Force One “por los viejos tiempos”.
Cuando un periodista le preguntó directamente si el cambio guardaba relación con preocupaciones de seguridad vinculadas con Irán, Trump no confirmó esa explicación.
El mandatario habló en cambio sobre los riesgos asociados con la Presidencia y las amenazas iraníes contra su vida.
“Soy el número uno en la lista de objetivos de Irán”, declaró Trump durante la conferencia de prensa celebrada en Ankara. También aseguró que continuaría desempeñando sus funciones pese a esas amenazas.
Semanas después, CBS News informó que funcionarios estadounidenses consideraron creíble una amenaza procedente de Irán y grupos aliados que contemplaba atacar la aeronave presidencial. La inteligencia obtenida por Washington provocó la adopción de precauciones adicionales durante la salida de Turquía.
Los detalles publicados ahora sobre la operación secreta para proteger a Trump muestran que las medidas fueron considerablemente más amplias que un simple cambio entre los dos aviones presidenciales.
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