El Padre Alberto Reyes volvió a lanzar un contundente mensaje contra el régimen castrista al sostener que las protestas de los cubanos no deben interpretarse como simples reclamos por la falta de alimentos, electricidad o agua, sino como una exigencia profunda de libertad y de un cambio político en la isla.
A través de una extensa reflexión publicada en su perfil de Facebook bajo el título “He estado pensando… (168): He estado pensando en la identidad de nuestro grito”, el sacerdote cubano analizó las similitudes entre la dictadura de Fulgencio Batista y el actual sistema impuesto por el castrismo, concluyendo que Cuba terminó pasando de un régimen autoritario a otro aún más prolongado y devastador.
En su publicación, el Padre Alberto Reyes explicó que recurrió a la Inteligencia Artificial para consultar cuáles fueron las principales causas del rechazo popular contra el gobierno de Batista antes del triunfo de la Revolución de 1959.
Según relató, la respuesta coincidió con numerosos elementos que hoy también denuncian activistas, opositores y organizaciones de derechos humanos dentro y fuera de Cuba: persecución política, censura, restricciones a la libertad de prensa, detenciones arbitrarias, corrupción gubernamental, concentración del poder y un deterioro de las condiciones económicas que impulsó la emigración.
Del entusiasmo revolucionario a una nueva dictadura
El Padre Alberto Reyes recordó que millones de cubanos respaldaron inicialmente la “Revolución” porque esperaban un país diferente, libre de represión y con mayores oportunidades. Sin embargo, aseguró que esas promesas nunca se materializaron.
“Es triste constatar que, en realidad, sólo pasamos de una dictadura a otra, que no sólo copió los mismos errores de la anterior, sino que, además, sumergió al país en la miseria y la destrucción, convirtiéndonos en un pueblo de mendigos sobrevivientes”, escribió el sacerdote.
“Nuestro grito no es asistencial”
Uno de los principales mensajes del texto del Padre Alberto Reyes estuvo dirigido a desmontar la narrativa oficial que intenta presentar las protestas ciudadanas como simples reclamos económicos derivados de las dificultades cotidianas.
Para el sacerdote, esa interpretación resulta incompleta porque ignora el verdadero trasfondo político del malestar nacional.
“Por eso ahora, cuando protestamos por las escaseces y la precariedad de la vida, puede parecer que nuestro grito es asistencial, y que sólo salimos a las calles para pedir electricidad, agua o comida”.
No obstante, inmediatamente aclaró que las necesidades materiales no representan el núcleo del reclamo ciudadano.
“Que las urgencias y las necesidades no nos engañen, y no engañen a los que nos ven desde fuera de nuestras costas, porque entre los gritos que piden lo básico, este pueblo grita ‘¡Patria y vida!’, grita ‘¡Cambio de sistema!’, grita ‘¡Libertad!’, grita ‘¡Basta ya!'”, afirmó el Padre Alberto Reyes.
Con esas palabras, el sacerdote insistió en que la crisis cubana no puede reducirse únicamente al colapso económico, sino que responde a un profundo agotamiento del modelo político impuesto por la dictadura cubana.
Una crítica directa al discurso oficial
La reflexión también cuestionó uno de los argumentos más utilizados por el régimen castrista para minimizar las protestas populares.
Durante años, las autoridades han atribuido el descontento social al impacto de las sanciones estadounidenses o a dificultades económicas coyunturales. Sin embargo, el Padre Alberto Reyes sostuvo que detrás del deterioro material existe una demanda mucho más amplia relacionada con la falta de libertades civiles, los derechos políticos y la posibilidad de decidir el futuro del país.
El sacerdote planteó que los cubanos no solo desean resolver problemas cotidianos como los apagones, el desabastecimiento o la escasez de medicamentos, sino que aspiran a vivir en una nación donde puedan expresarse libremente, elegir a sus gobernantes y desarrollar sus proyectos sin temor a represalias.
“Que quede muy claro, nuestro grito no es asistencial, es de cambio radical, es de fin de las cadenas, es de vida en libertad”, apuntó el Padre Alberto Reyes.
Una voz constante dentro de la Iglesia cubana
El Padre Alberto Reyes, párroco de la Arquidiócesis de Camagüey, se convirtió en una de las voces más visibles de la Iglesia Católica en Cuba que cuestionan públicamente la situación política y social de la isla.
En los últimos años publicó numerosas reflexiones sobre la falta de libertades, la emigración masiva, la desesperanza de los jóvenes y el deterioro de las condiciones de vida bajo el régimen castrista.
Su más reciente mensaje volvió a colocar el foco sobre el verdadero significado de las manifestaciones ciudadanas dentro de la isla.
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