Lo que en cualquier parte puede parecer algo simple como tener un patio con tierra, en Cuba es una ventaja y más que eso, una necesidad, ya que este el el único modo en el que los cubanos puedan garantizar sus alimentos a través de los cultivos.
En el reparto La Ceiba de Palma Soriano, Amado Eulogio Rastres Salas, se ha dedicado por años a enfrentar la escasez de alimentos, creando una pequeña finca en una terreno en el patio de su casa, donde tiene varias siembras de frutas y otros alimentos, para poder sobrevivir.
“He estado siempre cultivando y buscando algo de comer adicional, para ayudarnos y ayudando a los demás”,
dijo Rastres Salas.
En este patio de tierra, hay matas, de guineo, coco, café, naranja, limón, ciruela y otras frutas y verduras, que el cubano de 72 años aprendió a cultivar a través de la práctica y investigaciones que ha hecho, ya que anteriormente se dedicaba a las labores como ingeniero de termoeléctricas y frigoríficos.
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La incapacidad que tiene el régimen castrista para garantizar la producción de alimentos, ha hecho que los cubanos se hayan tenido que adecuar a la práctica de los cultivo para poder comer, ya que salir a las tiendas a buscar alimentos, es casi una misión imposible, no solo por la escasez de alimentos, sino por el alto costo de la vida, que un ciudadano de a pie, no puede costear.
Como Rastres, cada día más cubanos se unen a la práctica de aprovechar la tierra de sus patios para cultivar su propia comida; como un modo de ayudar a su familia e incluso beneficiar a algunos vecinos, a través de regalos o intercambios de otras cosechas que tengas las casas que los rodean.
La necesidad de la ciudadanía obligó a tomar la iniciativa por cuenta propia, sin embargo, el régimen cubano viene promoviendo y exhortando a los isleños a este tipo de “agricultura urbana” desde sus hogares para solucionar el problema de la falta de comida.
Redacción de Cubanos por el Mundo