A través de las redes sociales, corrió la denuncia de que la vida de un manifestante del 11J, secuestrado por la dictadura castrista, corre grave peligro en prisión.
Se trata de Samuel Pupo Martínez, de 47 años, quien padece de Esclerodermia o Esclerosis sistémica, una enfermedad degenerativa que está poniendo su vida a pender de un hilo en la prisión de Agüica, en Matanzas, según informó en su cuenta de Facebook la activista Saylí Navarro, hija de Félix Navarro.
“Tiene 47 años de edad. Padece de Esclerodermia o Esclerosis Sistémica (enfermedad degenerativa). Se le están engarrotando los dedos de sus manos y se le pudren las uñas, lo cual causa mucho dolor durante las curaciones que él mismo se hace en el cubículo 5, para extraerse el abundante pus (humor)”,
detalló Saylí Navarro.
Asimismo, aclaró que las “medicinas” que le otorgan en prisión no son suficientes para calmar el dolor, sobre todo en las noches, que es cuando se intensifica. Por si fuera poco, este preso político del 11J también padece de diabetes y glaucoma progresiva.
En tal sentido, Navarro pidió solidaridad urgente con esta víctima del castrismo, quien además es licenciado en Matemáticas, Computación y puede manejar el idioma inglés.
Cabe mencionar que hace algunos meses, se conoció que la Fiscalía había emitido su petición fiscal con respecto a este preso político: pretenden nada más y nada menos que 18 años de cárcel, únicamente por expresarse de forma pacífica en el estallido social de hace casi ocho meses.

Samuel Pupo Martínez fue señalado de ser el supuesto “líder” de las protestas en Cárdenas, sin embargo, para nadie es un secreto que eso es solo una excusa del régimen para sentenciar injustamente a un cubano que solo quiere ver a su país finalmente libre de tanta miseria.
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Redacción de Cubanos por el Mundo