Un periodista que atente contra la libertad de expresión es tan indignante como un médico que se niegue a salvar vidas. Ese es el caso de Alexander Jiménez, un “comunicador” adepto al régimen cubano que funge como director del sistema de la radio en la provincia de Villa Clara, el cual pidió sancionar a los colegas que colaboren con los medios que él considera como “hostiles”.
El llamamiento lo hizo a la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), un gremio oficialista que reúne a los “periodistas” que defienden las políticas de censura que aplica el castrismo contra los comunicadores disidentes., detalla Café Fuerte.
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A juicio de Jiménez, los jóvenes recién egresados de las universidades vende su “alma al Diablo” al trabajar con medios alternativos, mismos que pagan mejor y les brindan mayores oportunidades que los controlados por la dictadura cubana.
“Quería plantear aquí en el plenario un tema vinculado con la ética que es obligatorio mencionar en este foro, y es el de esos colegas que, sin dejar de estar orgullosos de lo mejor de la juventud que integra nuestras filas, son colegas en su mayoría jóvenes que venden su alma al Diablo y para cobrar en divisas sus escritos colaboran con publicaciones alineadas con la subversión contra Cuba”, dijo.
Este periodista no está de acuerdo en que personas que trabajan para medios del Estados también colaboren con diarios contrarios al castrismo, criticando que ellos sean llamados “medios oficialistas o periodistas oficialistas”, pese a que el régimen tilda a los disidentes de “terroristas” y “contrarrevolucionarios”.
“No hay un basamento legal, un reglamento, ni nada escrito en el presente Código de Ética —no el que está en proyecto— que juzgue o valore posturas como esas”.
“Quienes dirigimos órganos de prensa nos vemos a veces maniatados o sin un basamento legal para juzgar a estos asalariados de quienes pagan la subversión contra Cuba y su sistema social, o creen —porque a veces se lo creen— que van a tumbar la revolución con una gacetilla de cinco párrafos”, añadió.
El Gobierno intenta desacreditar a la perseguida prensa independiente acusándola de recibir dinero del exterior.
Por otro lado, Miguel Díaz-Canel alabó el sistema de “medios públicos” cubano, señalado por la población de mentir sobre los problemas del país, ocultar su dimensión y no reflejar la realidad de la nación.
Redacción Cubanos por el Mundo