Los critican de vulgares, mal vestidos y escandalosos. Los cubanos recién llegados a Miami pueden ser identificados con facilidad, o al menos así lo da a entender una cuenta en Instagram llamada Cubalseros, que refleja la extravagancia del “nuevo cubano”.
El portal El Nuevo Herald dedicó un artículo a este peculiar fenómeno. Cadenaman es uno de los personajes que aparece en esta cuenta que intentan criticar con humor lo que la gente comenta sobre los cubanos que recién llegan del comunismo.
“Tiene un Mercedes y un fajo de billetes en la mano, pero está echando la gasolina más barata”, dice Jorge, quien prefiere mantenerse en el anonimato para que la página, que gana 400 seguidores diarios, siga creciendo.
Un hombre completamente vestido de verde manzana, o mujeres excesivamente operadas, es lo que puede verse en el álbum de fotografías y también es parte de las costumbres de algunos cubanos.
https://www.instagram.com/p/BchnZC5gjdB/?taken-by=cubalseros
Estos ejemplos son una cuestión de mal gusto o de un gusto muy particular, pero cuando se asocian a un irrespeto por las reglas de comportamiento social, ya los calificativos son más severos.
“Yo rechazo este estilo que la nueva generación está teniendo, es demasiado agresivo y vulgar”, apunta Jorge, indicando que estas personas con “el mal gusto en el vestir y en el hablar, le están dando un mal nombre a los cubanos”.
Para alguno usuarios, estos “nuevos cubanos” no reflejan a la Cuba verdadera. Los nacidos después de 1980, llamados “millennials”, son caracterizados por ser gritones, vulgares, materialistas, oportunistas, apolíticos y pare usted de contar.
Aunque en su mayoría no llegaron en balsa, son llamados “balseros”, un término que ha dejado de referirse solamente a una vía para emigrar a este país en frágiles embarcaciones, y que en un principio calificaba a los que participaron en el éxodo de 1994, para cargarse de un sentido peyorativo.
La “balseritud”
Jorge aplica este termino a los cubanos que se comportan alejados a las buenas costumbres. Él se considera parte de esa generación “millennials” que hoy es criticada, pero se describe como alguien “de la calle”, que en Cuba estuvo en régimen de beca y que vivió más o menos las mismas escaseces que la mayoría.
https://www.instagram.com/p/BcnoGqdgfPM/?taken-by=cubalseros
“Es difícil negar la forma tan ridícula con que la ‘balseritud’ se comporta”, dice Jorge, quien al “postear” a diario las fotos que le envían sus seguidores no tiene piedad con la exageración en el vestir y señala a aquellos que viven de las apariencias.
“Ellos mismos dicen que las cadenas son falsas y huecas por dentro. Están tratando de demostrar un estatus que al final no es real”.
Discriminación
Este usuario asegura que a pesar que tiene más de una década en los Estados Unidos, aún es blanco de la discriminación por parte de otros hispanos, y eso se debe a que la nueva generación de cubanos está arrastrando a todos por igual –
“Un 50 por ciento viene de las personas que no nos conocen, y otro 50 por ciento es la balseritud, que hace que nos veamos mal. Les estamos dando pie a los demás a que hablen mal de nosotros”.
Uno de los objetivos de Jorge es demostrar que “el cubano es una persona de bien, emprendedor, que nos gusta ayudar y que no todos hablamos de una forma vulgar”.
“No todos estamos cortados con la misma tijera, como ninguna nacionalidad”, puntualiza.
https://www.instagram.com/p/BcfFSzEAhWM/?taken-by=cubalseros
Sin embargo, reconoce que muchos de los jóvenes que vienen de Cuba quieren seguir “fiestando”. Están acostumbrados a perder el tiempo porque Cuba es el mejor país para hacerlo, dice.
“En Cuba uno se puede sentar en una esquina, mirar a la izquierda y a la derecha, y han pasado cinco años, y seguimos en la misma esquina. Pero aquí no puedes sentarte a esperar que el maná caiga del cielo”.
Redacción Cubanos por el Mundo