Carlos Fernández de Cossío, director general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), rechazó las nuevas sanciones hechas por la administración de Donald Trump, alegando que estas solo responden a un “interés electoral” con el fin de fortalecer al Partido Republicano.
Hay una pretensión electoral de que una política de agresividad hacia Cuba mejora la fortuna del Partido Republicano, específicamente en el estado de Florida
De esa manera, el castrista respondió al Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quien fue el encargado de anunciar el nuevo paquete de medidas en Miami.
El asesor presidencial anunció el jueves que el Departamento de Estado ampliará la lista de entidades de propiedad o controladas por los militares o los servicios de inteligencia cubanos, con las que los estadounidenses no pueden hacer transacciones financieras.
Bolton, cuyo anuncio fue parte de un discurso en Miami sobre la política de EE.UU. hacia América Latina, adelantó que más de una docena de entidades se agregarán a la lista de sanciones, aunque de momento no especificó cuáles.
La maniobra de ayer lo que buscaba era dinero y no el voto de los electores
A juicio del funcionario del régimen, las nuevas sanciones no representan el deseo de la comunidad cubanoamericana en Miami, quien, según él, apuestan por un diálogo con la dictadura.

No dudó en afirmar que estas sanciones “recrudecen” el embargo al régimen, aunque Estados Unidos aún no ha hecho público el nombre de las empresas.
Tendrán indudablemente un impacto en la economía y el desarrollo del país, que se agrega al efecto ya abrumador del bloqueo económico, pero fracasará en su objetivo fundamental: no será capaz de doblegar la voluntad de los cubanos de construir un futuro propio.
Redacción Cubanos por el Mundo