La maquinaria represiva de la dictadura en Villa Clara consumó una nueva injusticia al dictar una sentencia de seis años de prisión contra el escritor y periodista independiente José Gabriel Barrenechea Chávez, preso político a quien el régimen castigó con severidad por el simple hecho de ejercer su derecho a la protesta pacífica.
Así lo hizo saber una fuente familiar al medio independiente CubaNet, expresando que se encuentran “devastados con la noticia” tras confirmarse el fallo del Tribunal Provincial Popular, el cual demoró casi cuatro meses desde la celebración del juicio para emitir su veredicto final.

Este atropello judicial tiene su origen en los sucesos del 8 de noviembre de 2024 en el municipio de Encrucijada, cuando la población, desesperada tras sufrir apagones de más de 48 horas, salió a las calles para exigir el restablecimiento del servicio eléctrico, un reclamo básico que las autoridades manipularon para fabricar cargos de desórdenes públicos.
Si bien la Fiscalía del régimen construyó un relato falso acusando a los procesados de bloquear la vía pública e incitar a la revuelta frente a sedes estatales, las pruebas audiovisuales existentes desmintieron tal narrativa al mostrar a este preso político intentando apaciguar los ánimos para evitar la violencia, sin embargo, los jueces del castrismo ignoraron la evidencia para imponer la pena máxima solicitada.

El medio citado añadió que la saña del amañado sistema judicial no se limitó a Barrenechea, pues también se dictaron condenas desproporcionadas contra otros manifestantes como Yandri Torres Quintana y Rafael Javier Camacho Herrera, sentenciados a ocho y siete años de privación de libertad respectivamente, mientras que Rodel Bárbaro Rodríguez Espinosa recibió cinco años de cárcel, Marcos Daniel Díaz Rodríguez cinco años de limitación de libertad y Yuniesky Lorences Domínguez tres años de trabajo correccional.
Por otro lado, cabe recordar que la crueldad de este proceso cobró un precio humano irreparable más allá de la cárcel, ya que durante el encierro del intelectual falleció su madre, Zoila Esther Chávez, quien partió con el inmenso dolor de no poder despedirse de su hijo, a quien el régimen mantuvo secuestrado impidiendo ese último encuentro familiar.
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Redacción de Cubanos por el Mundo