El retiro forzado de personal diplomático de La Habana sumó un nuevo capítulo de cinismo cuando la dictadura montó un show de bienvenida para los funcionarios castristas expulsados de República Dominicana.
En un acto bochornoso, ocurrido precisamente tras el escándalo de espionaje que propició la medida, la cancillería de la isla reaccionó con su habitual libreto de victimización. La ceremonia de recibimiento, orquestada para justificar la salida de diez miembros de la sede diplomática —pese a que el Gobierno dominicano precisó haber solicitado la partida de nueve—, buscó encubrir la estruendosa derrota de los aparatos de inteligencia del régimen en ese suelo caribeño.

Espías entre deportistas: el origen del conflicto en los Centroamericanos
El conflicto tuvo su detonante real lejos de los micrófonos de la propaganda estatal, específicamente durante el desarrollo de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados entre el 26 de julio y el 8 de agosto. Como se recordará, reportes de una investigación periodística del quisqueyano Diario Libre destaparon que los organismos de seguridad de la nación detectaron y neutralizaron a represores encubiertos en la comitiva deportiva cubana.
RECOMENDADO: República Dominicana descubrió operación de agentes cubanos para vigilar a atletas y evitar deserciones (+VIDEO)
La misión de estos agentes era amedrentar y vigilar a sus propios atletas para impedir deserciones; sin embargo, al ser descubiertos in fraganti, las autoridades locales procedieron a su inmediata expulsión de las instalaciones deportivas e implementaron un protocolo especial de seguridad ante la flagrante violación de la soberanía nacional.
La retórica del MINREX ante el bochornoso escándalo
Ante la aplastante contundencia de los hechos, la vicecanciller Josefina Vidal encabezó el vergonzoso mitin atribuyendo la expulsión a mandatos de la Casa Blanca, asegurando que “las autoridades dominicanas no han sido capaces de presentar una sola razón que justifique tal decisión, porque no existe”.
La mujer prefirió ignorar el espionaje a los deportistas y acusó a Santo Domingo de doblegarse ante el Gobierno estadounidense en un “empeño desesperado por intentar aislar a nuestro país”. Para rematar la retórica, Vidal afirmó que los funcionarios castristas expulsados de República Dominicana actuaron “en estricto apego a las disposiciones de la Convención de Viena”, desestimando la injerencia de sus espías.
Servilismo ideológico y justificaciones de la cúpula
El servilismo de la comitiva echada quedó evidenciado en la intervención del vicecónsul Odin Ysla Hernández, quien al hablar en representación del grupo fustigó que la notificación oficial enviada por la Cancillería dominicana ocurriera a solo dos días del centenario del natalicio de Fidel Castro.
“Qué orgullo sentimos de ser mujeres y hombres de Fidel. Esos que levantamos la bandera de la estrella solitaria ante cada logro y esfuerzo de nuestros deportistas”, expresó el diplomático, confirmando veladamente el vínculo del personal de la sede consular con el operativo de vigilancia montado sobre las delegaciones de atletas en las sedes deportivas.
Respaldo vergonzoso de la Cancillería
Por su parte, el canciller Bruno Rodríguez, acostumbrado a patalear y hacer berrinches apenas tenga una mínima oportunidad, utilizó la red social X para legitimar la actuación del personal penalizado, respaldando vergonzosamente el trabajo de los funcionarios castristas expulsados de República Dominicana bajo el argumento de que “cumplieron celosamente los principios de la diplomacia revolucionaria”.
No obstante, la presencia de Ysla Hernández como portavoz en el acto de La Habana dejó entrever que el embajador de la tiranía en Santo Domingo, Ángel Arzuaga, no fue incluido en la lista de expulsión y aún permanece en la capital quisqueyana.
Trabajadores de @CubaMINREX dimos la bienvenida a los diplomáticos cubanos y sus familiares expulsados sin razón alguna de @embajadacubard.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) August 19, 2026
Los recibimos sabiendo que, apegados a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, cumplieron celosamente los principios de la… pic.twitter.com/JN1UucPgPx
La medida formal de Santo Domingo y la pataleta de La Habana
El detonante institucional de esta crisis diplomática se fijó el pasado 13 de agosto, cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano anunció formalmente la solicitud para retirar de su territorio a nueve miembros de la representación diplomática de La Habana, optando por canalizar los motivos bajo estricta reserva de los canales oficiales.
Ante la firmeza de las instituciones dominicanas para frenar el aborrecible atropello contra los deportistas, el aparato de propaganda comunista optó por un acto de bienvenida para victimizar a los funcionarios castristas expulsados de República Dominicana, demostrando una vez más la degradación del aparato exterior de la tiranía.
Lejos de asumir la responsabilidad por la intromisión represiva en un certamen deportivo internacional, el régimen comunista prefirió acusar al Gobierno dominicano de renunciar a sus intereses para sucumbir ante Estados Unidos.
Con este simulacro de homenaj, la cúpula comunista cerró filas en torno a sus redes de vigilancia, mientras la Cancillería de la isla intenta tapar el bochornoso espectáculo que significó el desmantelamiento de sus aparatos represivos en Santo Domingo.