República Dominicana detectó la presencia de agentes cubanos en República Dominicana que operaron dentro de instalaciones de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe con el objetivo de vigilar a miembros de la delegación de la Isla e impedir que abandonaran el equipo oficial.
La actuación provocó la intervención de organismos de seguridad dominicanos, que identificaron a varios ciudadanos sin autorización para realizar esas labores y los retiraron de los recintos deportivos.
El episodio añadió un nuevo elemento a la crisis diplomática que estalló entre Santo Domingo y La Habana y que terminó con la solicitud dominicana de retirar a nueve funcionarios de la Embajada cubana. Aunque las autoridades de ambos países no vincularon oficialmente los acontecimientos, las revelaciones sobre lo ocurrido durante la competencia colocaron bajo mayor escrutinio las actividades del aparato de seguridad del régimen castrista en territorio dominicano.
Según informó Diario Libre, los operativos de vigilancia cubanos aumentaron durante la primera etapa de los Juegos, celebrados entre el 26 de julio y el 8 de agosto, cuando apenas dos integrantes de la delegación habían decidido separarse del grupo. Al terminar la competencia, cinco deportistas cubanos abandonaron la representación oficial.
La presencia de agentes cubanos en República Dominicana quedó expuesta durante uno de los incidentes registrados en el Parque del Este. Allí, miembros de las fuerzas dominicanas advirtieron movimientos que provocaron una operación de identificación dentro de una instalación donde se desarrollaba una competencia.
De acuerdo con el reporte, “militares dominicanos detectaron dentro de la instalación a agentes cubanos que perseguían a deportistas de esa delegación que intentaban abandonar el grupo”.
La situación llevó a las autoridades locales a cerrar momentáneamente los accesos del recinto. La medida permitió revisar la identidad y las acreditaciones de espectadores, integrantes de delegaciones y demás personas autorizadas a permanecer dentro de la instalación.
Dominicanos descubrieron personas sin acreditación para esas funciones
La verificación resultó clave para establecer que algunos ciudadanos cubanos no figuraban entre las personas autorizadas para desarrollar las tareas que ejecutaban. El sistema de acreditaciones abarcó a más de 7.000 atletas y alrededor de 3.000 técnicos e integrantes de las delegaciones participantes.
“Se identificaron ciudadanos cubanos que no estaban acreditados para realizar esas labores en el país. Estos fueron retirados de la instalación”, indicó la información citada por el medio dominicano.
No obstante, según el reporte, el descubrimiento de agentes cubanos en República Dominicana no se limitó a ese episodio. Durante la misma jornada ocurrió otro incidente en un estadio al aire libre, cuya ubicación no fue precisada públicamente.
Las autoridades dominicanas comenzaron entonces a considerar que no enfrentaban hechos aislados.
“La reiteración de los hechos confirmó las sospechas iniciales de los organismos dominicanos y llevó a la adopción de un protocolo especial de seguridad ante lo que fue considerado una injerencia”, señaló el reporte.
Uno de los elementos que más llamó la atención fue el método utilizado para intentar pasar inadvertidos. Los agentes cubanos en República Dominicana presuntamente ingresaron a eventos deportivos utilizando uniformes correspondientes a atletas de otros países. El reporte no identificó cuáles fueron esas naciones ni precisó cuántas personas participaron en las operaciones.

Cinco atletas abandonaron la delegación cubana
Pese al dispositivo desplegado de agentes cubanos en República Dominicana alrededor de los deportistas, cinco integrantes de la representación cubana abandonaron finalmente la delegación: Moisés David Torres Puig, portero de hockey sobre césped; Leah Daniella Almeida, de remo; Yasmani Evelio Álvarez Peraza, jugador de softbol; y los esgrimistas Hershey Daniela de la Cruz y Adán Isbel Núñez Pina.
Los cinco permanecieron en territorio dominicano y, según los reportes disponibles, habrían solicitado asilo.
El caso volvió a poner sobre la mesa una práctica denunciada durante décadas en las delegaciones deportivas de la dictadura cubana: el envío de personal de seguridad encargado de mantener bajo vigilancia a los atletas durante competencias internacionales.
La prioridad de estos operativos no se limitaría a la protección de los integrantes de los equipos, sino también al control de sus movimientos para reducir las posibilidades de abandono.
En este caso, la presunta actuación de agentes cubanos en República Dominicana adquirió una dimensión adicional debido a que ocurrió dentro de instalaciones sometidas a las normas y controles de seguridad del país anfitrión.
La operación tampoco consiguió impedir las salidas. Durante los últimos años, numerosos deportistas cubanos aprovecharon competencias, concentraciones y viajes internacionales para romper con las delegaciones oficiales y buscar nuevas oportunidades fuera de la Isla.
La crisis trascendió los recintos deportivos
Las revelaciones aparecieron después de que el Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana comunicó el 13 de agosto que solicitó el retiro de nueve funcionarios diplomáticos cubanos. Santo Domingo evitó revelar públicamente las razones concretas de la medida y aseguró que “el asunto sería manejado a través de los canales diplomáticos correspondientes”.
La Habana respondió acusando al Gobierno dominicano de actuar bajo presión de Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades cubanas no ofrecieron una explicación pública sobre las denuncias relacionadas con los agentes cubanos en República Dominicana durante los Juegos.
Tampoco Santo Domingo confirmó que la retirada de los nueve funcionarios estuviera directamente relacionada con esos acontecimientos. Por tanto, hasta ahora no existe una confirmación oficial que permita presentar ambos episodios como parte de una misma operación.
La coincidencia temporal, no obstante, aumentó las interrogantes sobre el alcance de las actividades realizadas por funcionarios y personal vinculado a La Habana durante el evento deportivo.