Estados Unidos retiró oficialmente este lunes 24 de agosto a Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo, poniendo fin a una designación que permaneció vigente durante casi 47 años y abriendo una nueva etapa en las relaciones entre Washington y el gobierno sirio encabezado por Ahmed al-Sharaa.
La salida de Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo elimina además uno de los principales obstáculos que todavía limitaban las inversiones internacionales en el país.
La decisión entró en vigor después de concluir el período obligatorio de revisión de 45 días en el Congreso estadounidense. El presidente Donald Trump notificó formalmente al Legislativo el pasado 8 de julio sobre su intención de eliminar la designación, como parte del acercamiento que su administración impulsó con las nuevas autoridades de Damasco.
El secretario de Estado, Marco Rubio, autorizó finalmente la rescisión de la medida. Según explicó el jefe de la diplomacia estadounidense, Washington tomó en consideración los compromisos asumidos por las autoridades sirias para distanciar al país del terrorismo internacional.
La eliminación de Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo representa uno de los cambios más significativos en la política estadounidense hacia Damasco en décadas. Siria permanecía dentro de esa categoría desde diciembre de 1979, cuando Washington la incluyó por su respaldo continuado a organizaciones consideradas terroristas.
Durante los gobiernos de Hafez al-Assad y posteriormente de su hijo Bashar al-Assad, la designación se mantuvo sin interrupciones. Las relaciones entre ambos países se deterioraron todavía más durante la guerra civil siria, mientras Estados Unidos impuso sucesivas restricciones contra el régimen de Assad por violaciones de derechos humanos, proliferación de armas y otras actividades consideradas desestabilizadoras.
El escenario comenzó a modificarse después de la caída de Bashar al-Assad en diciembre de 2024 y el ascenso de Ahmed al-Sharaa como principal figura de las nuevas autoridades sirias.
Washington profundiza su acercamiento a Damasco tras eliminación de la lista de países patrocinadores del terrorismo
La administración Trump inició posteriormente un proceso gradual para desmontar parte del entramado de sanciones que pesó durante años sobre Siria.
El 30 de junio de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva para eliminar las sanciones generales contra el país a partir del 1 de julio. Washington mantuvo, sin embargo, medidas específicas contra Bashar al-Assad y sus colaboradores, responsables de violaciones de derechos humanos, traficantes de captagon y otras personas o entidades consideradas una amenaza para la estabilidad regional.
La salida de Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo completó ahora otro paso fundamental dentro de esa estrategia.
El Departamento del Tesoro confirmó este lunes que, como consecuencia de la decisión del Departamento de Estado, Siria dejó de estar sometida a las prohibiciones contempladas en las regulaciones estadounidenses aplicables a los gobiernos incluidos en esa categoría.
La designación como Estado patrocinador del terrorismo implicaba importantes restricciones, entre ellas limitaciones a la asistencia exterior estadounidense, prohibiciones sobre exportaciones y ventas relacionadas con la defensa, controles sobre determinados productos de doble uso y diferentes restricciones financieras. Por ello, eliminar a Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo podría facilitar su acceso a inversiones y operaciones financieras necesarias para la reconstrucción.
Reuters señaló que la medida elimina una importante barrera para atraer capital extranjero después de casi 14 años de conflicto. Entre las señales de una eventual normalización financiera aparecen conversaciones con Bank of America e iniciativas de Mastercard destinadas a desarrollar infraestructura para pagos internacionales en territorio sirio.
Estados Unidos mantiene sanciones específicas
El cambio, sin embargo, no significa que Washington eliminó todas las restricciones relacionadas con Siria.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) mantiene sanciones dirigidas contra Bashar al-Assad y personas vinculadas con su antiguo gobierno, responsables de violaciones de derechos humanos, traficantes de captagon, individuos relacionados con anteriores programas de proliferación sirios, afiliados de ISIS y Al Qaeda, así como actores vinculados con Irán y sus aliados regionales.
Washington tampoco considera que la situación de seguridad en territorio sirio se normalizó completamente. El Departamento de Estado mantiene actualmente a Siria en el Nivel 4 de alerta de viaje, el máximo de su escala, y recomienda a los ciudadanos estadounidenses no viajar al país debido a riesgos relacionados con terrorismo, disturbios, secuestros, toma de rehenes, delincuencia y conflicto armado.
La retirada de Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo sí modifica, no obstante, un elemento central de la relación bilateral y representa un respaldo político significativo para el gobierno de al-Sharaa.
Con la decisión adoptada este lunes, la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo queda reducida a tres naciones: Cuba, Irán y Corea del Norte.
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