La situación del pastor cubano Lorenzo Rosales, secuestrado por participar en las protestas del 11J, no ha cambiado en lo absoluto dentro de las mazmorras.
Según informó la esposa de la víctima, Maridilegnis Carballo, a Radio Martí, al religioso ni siquiera le han otorgado el pase que le corresponde para poder ir a su casa y, por si fuera poco, permanece en condiciones deplorables.
Cabe mencionar que, en la víspera de Navidad, Rosales fue trasladado desde la cárcel de Boniato hasta La Caoba, situación que también sufrieron otros cuatro manifestantes del estallido social.
“El 23 de enero le correspondía un pase a la casa. Ya a varios de los manifestantes del 11J de aquí, de la ciudad, le han dado el pase, entonces, a él le correspondía el 23, pero bueno, le dijeron que no, que era un error”, fueron las palabras de la mujer.
La familia de Lorenzo Rosales pensó que, aunque esté en mínima seguridad, la situación del preso político iba a cambiar al menos un poco, pero la realidad es distinta.
“Creíamos que iba a mejorar un tanto. Fíjese si no es así, que en varias ocasiones ha dicho que se lo lleven de nuevo para atrás, que se lo lleven de nuevo para Boniato”, acotó Carballo.

Por su parte, Eliécer Porto, miembro del Movimiento Cristiano Liberación, denunció que la negativa de darle el pase para acudir a su casa, no es más que una represalia de las autoridades castristas en contra de Lorenzo Rosales.
Como se recordará, el religioso fue sentenciado por el régimen castrista a siete años de privación de libertad, y desde su reclusión, no ha dejado de ser víctima de maltratos por los cobardes guardias.
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Redacción de Cubanos por el Mundo