La consagrada figura del ‘Buena Vista Social Club’, Omara Portuondo ofrecerá concierto en Bogotá. Cabe destacar que, la honradez apasionada y conmovedora de la voz de esta figura, la han convertido en una de las intérpretes más queridas en Cuba y en el mundo.
‘Amor y Amistad’, es el título del concierto que ofrecerá la cantante cubana Omara Portuondoel próximo día 17 de septiembre en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá.
En el contexto de su 85 Tour, la diva del Buena Vista Social Club promete un repaso excepcional al repertorio que ha defendido durante sus 70 años de carrera artística como solista la multipremiada cantante.
Asimismo, regalará los éxitos que tantos aplausos le ganaron en diversos escenarios del mundo junto a figuras de la talla de Eliades Ochoa, Compay Segundo e Ibrahim Ferrer, fundadores del Buena Vista.
Durante este periplo mundial del 85 Tour, la reconocida exponente de la música tradicional cubana ha compartido actuaciones con Diego El Cigala.
La vida en Cuba y la complejidad entre el qué quiero y el qué puedo. Si Jorge Guevara, un médico graduado en La Habana decidiera ejercer su profesión, en un país como Estados Unidos, su salario rondaría por las 6 cifras. Pero siendo en Cuba, músico de una banda tropical que entretiene a los turistas en Varadero, logra ganar mucho más que en la práctica medicinal.
Buena Vista Social Club es un proyecto icónico de la música cubana que reúne desde 1996 a veteranos músicos cultores del son, el bolero, el danzón y otros ritmos tradicionales cubanos. Tras casi dos años de conciertos por todo el mundo, el Buena Vista Social Club finaliza, entre hoy y mañana, su ‘Adiós Tour’ en el … Read more
La orquesta Buena Vista All Stars tomará el testigo de la famosa Buena Vista Social Club con una gira mundial que se iniciará este verano en Estados Unidos y la misma devoción por la música tradicional cubana, anunciaron el miércoles sus representantes, reporta EFE. La nueva orquesta tiene entre sus 15 componentes a uno de … Read more
(EFE).- La orquesta Buena Vista All Stars tomará el testigo de la famosa Buena Vista Social Club con una gira mundial que se iniciará este verano en EEUU y la misma devoción por la música tradicional cubana, anunciaron hoy sus representantes.
La nueva orquesta tiene entre sus 15 componentes a uno de los fundadores de la agrupación creada en 1996, el trompetista Manuel “Guajiro” Mirabal, y a otros cinco músicos que se sumaron en distintas fechas a Buena Vista Social Club, dijo a EFE Jorge Fernández, de Son de Cuba JF Management, con sede en Dallas, Texas (EEUU).
El bajista Pedro Pablo Gutiérrez, que sucedió en Buena Vista Social Club, a Orlando “Cachaito” López, fallecido en 2009, dirige esta nueva orquesta.
El anuncio llega un año después de la gira Adiós con la que Buena Vista Social Club se despidió de sus admiradores, que se cuentan por millares en todo el mundo a partir del álbum de 1997 y el documental de 1999.
Fernández afirmó que todavía no hay fechas para la gira de Buena Vista All Stars, pero aseveró que en el verano estarán dando conciertos en primer lugar por EEUU bajo el lema “The Legacy Continues” (El legado continúa).
Además antes o entre medias de la gira la nueva orquesta grabará su primer álbum en un estudio de Estados Unidos que “ya está completamente preparado” para acogerlos en cuanto lleguen.
El álbum contendrá temas que los músicos de Buena Vista Social Club dieron a conocer por todo el mundo y otros nunca grabados por ellos pero que también pertenecen a la música tradicional cubana, porque “siempre es importante tener algo fresco”, dijo Fernández.
El veterano Manuel “Guajiro” Mirabal, que mañana cumple 83 años, está muy contento de volver a los escenarios, dijo el representante de Buena Vista All Stars. “Está muy bien”, agregó Fernández.
Muchos de los músicos que formaron Buena Vista Social Club han fallecido como Compay Segundo, Ibrahim Ferrer, Manuel “Puntillita” Licea, Rubén González, Pío Leyva, Anga Díaz, Orlando “Cachaíto” López y Manuel Galbán.
Cubanos bailando en el Paseo del Prado de La Habana (Cuba) EFE/Alejandro Ernesto
Los músicos se sitúan a la vanguardia de la apertura y el diálogo en la isla caribeña
abc.es.- No era un concierto más, sino todo un símbolo. La imagen de los Rolling Stones el pasado 25 de marzo ante una multitud en La Habana tiene un poder casi semejante a la del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, pisando suelo cubano. Porque hubo una época en que la música cantada en el idioma del «imperio» estaba allí prohibida.
«Es un sueño hecho realidad», comenta Alain Pérez, bajista y compositor nacido en Trinidad y residente en España. «Sobre todo para aquellos cuya vida en su momento fue limitada y controlada. Ser rockero, tener el pelo largo, llevar una camiseta de un grupo, la extravagancia… todo eso era peligroso. La generación que vivió aquello ha visto algo que era impensable».
La música en Cuba es mucho más que un entretenimiento. Es algo que circula por las venas de todos sus habitantes, que marca el ritmo diario de sus ciudades y sus campos. Un arte que llegó a través de la influencia africana y española y que ha tomado mil acentos diferentes, un hecho sin parangón en el planeta al ocurrir en un espacio geográfico tan pequeño comparado con otros universos musicales como Brasil o Estados Unidos. «El cubano todo lo hace con música. La señora está lavando y baila, cocina y baila… Cualquier excusa sirve para hacer una fiesta», comenta Alain Pérez.
El ritmo en el corazón
De hecho, la apertura ya se había dejado sentir en el trabajo de los músicos antes que en el resto de la sociedad. A diferencia de aquellos que se marcharon en décadas anteriores, desde los años noventa el músico que se iba a trabajar fuera de la isla ya no era un traidor, y no tenía que convertirse en exiliado político, como ocurrió con tantos otros o como seguía ocurriendo con, por ejemplo, los deportistas.
Podían salir y entrar de su tierra con más o menos libertad, sobre todo si no expresaban opiniones contrarias al régimen. «La época tan fea de si estabas con nosotros o con el enemigo que vivieronCelia Cruz, Paquito D’Rivera o Bebo Valdésha cambiado mucho, sobre todo desde que llegó en 1997 como ministro de cultura Abel Prieto», explica Pepe Rivero, pianista de jazz también cubano y vecino de Madrid.
«Hasta ese momento había que pagar una cuota al gobierno cubano si querías trabajar fuera». Sí encontraban problemas a la hora de entrar en Estados Unidos: «Como estábamos en la lista de estados terroristas, en la aduana siempre nos pasaban al cuarto de personas sospechosas, y eso que yo iba con pasaporte español. También nos ponían muchas trabas para darnos los visados. La última vez que fui, ya con Obama, no tuve ningún problema».
En esta misma idea abunda Barbarito Torres, laudista y miembro de Buena Vista Social Club, formación que actuó el pasado martes, 4 de abril, en el Auditorio del Fórum de Barcelona. «Nosotros siempre hemos viajado a EEUU desde que el proyecto nació, y nunca hemos tenido problemas, siempre hemos gustado mucho allí. Pero ahora están viajando a Cuba estilos y grupos que nunca lo habían hecho, y eso es bueno. Hace falta hermanar las culturas de todos los pueblos».
Incluso esta banda protagonizó el pasado 15 de octubre otra jornada de importancia trascendental, aunque no tan publicitada como el recital de los Stones. Eliades Ochoa, Omara Portuondo, él mismo y el resto de la formación actuaron en la Casa Blanca, con un repertorio cuajado de viejas melodías, como «Dos Gardenias», «El Cuarto de Tula» o «Quizás, Quizás: «Un momento histórico, cómo no. Por primera vez en cincuenta años ocurría algo así, y lo hicimos nosotros. Fue un miniconcierto de treinta minutos y luego vino el presidente a retratarse con nosotros. Un hombre muy jovial, muy sencillo y con un gran carisma».
Chucho Valdés será el siguiente, el 29 de abril, compartiendo cartel con Aretha Franklin, Herbie Hancock, Chick Corea, Wayne Shorter, Buddy Guy, Diana Krall, Esperanza Spalding y otras estrellas convocadas por la Unesco. Recordamos que el guitarrista norteamericano Ry Cooder fue multado en 2003 por la administración Bush con 100.00 euros por formar y dar a conocer al mundo a Buena Vista Social Club: se saltó el bloqueo económico impuesto por su país.
Abrir fronteras
Otros músicos, sobre todo procedentes del mundo del jazz, conseguían mantener el puente cultural abierto a base de pequeñas estratagemas. «Gente como Dizzy Gillespie o Herbie Hancock llegaban a través de terceros países, como México», cuenta Pepe Rivero. «Yo mismo pude ir a actuar a EEUU con mi grupo cuando estudiaba en La Habana a través de los llamados intercambios culturales, que sí estaban permitidos. Eso sí, no podíamos cobrar y teníamos que dar alguna master class para justificar el viaje».
«No soy escéptico, intento ser lo más realista posible», opina Iván «Melón» Lewis, pianista de jazz procedente de Pinar del Río que desembarcó en España en 1998. «Voy mucho a Cuba porque tengo familia allí y no sé hasta qué punto hay una apertura de posiciones políticas, hasta qué punto todo esto está llegando a la gente de la calle. Entiendo que se están dando pasos que llevan tiempo que se consoliden. A día de hoy los problemas de mis padres y de mis hermanos siguen siendo los mismos».
Sin embargo, esa relación que a partir de ahora será más fluida entre artistas «es muy positiva, porque cualquier creador necesita confrontar, intercambiar ideas. Van a ponerse al día los dos países. Algo que se cortó hace muchos años es hora de recuperarlo». Él mismo, a pesar de que reconoce que en su juventud ya estaba más flexibilizado el acceso a ciertas músicas, se dio cuenta aquí de sus lagunas. «Me hablaban de Pink Floyd y no los conocía. Me decían: «¿Pero de dónde sales tú?».
Buena Vista Social Club. Jesús “Aguaje” Ramos (primero – derecha)
Jesús “Aguaje” Ramos comenta sobre el nuevo proyecto musical que da continuidad al legado de la legendaria agrupación Buena Vista Social Club
suenacubano.com.- Seguir defendiendo la más auténtica música tradicional cubana es el objetivo fundamental del nuevo proyecto que lidera Jesús “Aguaje” Ramos, una agrupación que defenderá el legado de la legendaria banda Buena Vista Social Club (BVSC).
Aguaje y su orquesta Buena Vista, que es como se denomina la banda, tiene ante sí el reto de interpretar con fidelidad los ritmos típicos cubanos como el son, la guaracha, el bolero y tantos otros que han puesto a bailar al mundo entero.
“Este nuevo formato es la continuidad de aquella orquesta, está integrado por gente que pueda estar 20 años más defendiendo nuestra música”(…) “El Social Club ya termina, pero nuestro objetivo es que la música tradicional no muera”, afirmó Aguaje en declaraciones a la Televisión Cubana.
“La sonoridad de este nuevo proyecto es casi la misma que en el BVSC, pero vamos a sacar temas del baúl y haremos otros nuevos. Queremos que la música tradicional no se contamine”
Aguaje
Meliá Cohíba, en Cuba. EFE/Archivo/Alejandro Ernesto
El público, sobre todo foráneo, ha acogido con entusiasmo el trabajo de la banda, prueba de ello fue el éxito que tuvieron en las recientes presentaciones en Canadá y Venezuela. De igual manera, el Buena Vista de Aguaje también ha logrado una peña fija en la capital cubana, pues amenizan cada día las noches del Hotel Meliá Cohíba.
Además de este trabajo, Aguaje dedica parte de su tiempo a enseñar a los alumnos de las escuelas de arte, sobre todo de las provincias, elementos básicos de géneros como el danzón; de igual forma les habla sobre la historia del son y de grandes figuras de la música tradicional cubana.