Escritor cubano Reinaldo Arenas homenajeado en el Adrienne Arsht Center, en Miami

Jorge Martín, autor de la ópera "Antes que anochezca", basado en obra homónima de Reinaldo Arenas | martinoticias

El reconocido compositor cubanoamericano Jorge Martín, rendirá homenaje al emblemático y en reiteradas veces vilipendiado escritor disidente y homosexual cubano Reinaldo Arenas mediante una ópera basada en la obra “Antes que anochezca”, autoría del intelectual isleño.

Se trata de una obra autobiográfica del autor “Antes que anochezca”, y que será presentada bajo este mismo titulo del 18 al 25 de marzo por la compañía Florida Gran Opera, en el Adrienne Arsht Center, en Miami.

Reinaldo Arenas llegó a EEUU durante el éxodo masivo de 1980. Murió en 1990.
Reinaldo Arenas llegó a EEUU durante el éxodo masivo de 1980. Murió en 1990 | martinoticias

Para Martín esta es una alternativa artística que permitirá mostrar los valores de la libertad y la democracia que Arenas defendió hasta su muerte.

Arenas, sufrió la represión y el presidio en Cuba, tras este hecho se exilió en EEUU con el éxodo del Mariel en 1980. Posteriormente, contrajo el VIH/SIDA y falleció en el año 1990.

“Antes que anochezca” también fue versionada en el cine en el año 2000, en esta oportunidad el personaje de Arenas fue interpretado por el actor Javier Bardem.

Martín ha revelado que:

Esta obra la escribí porque los temas son universales y eso es lo que a mí me interesa

Y agregó:

Es la historia de muchos cubanos y de gente aquí que se escaparon, evitaron ser encarcelados, que conocen esta historia, la han vivido, es algo muy especial

Con relación a la personalidad de Reinaldo Arenas, expresó:

El personaje de Reinaldo es ideal para la ópera porque es un personaje grande, de emociones grandes, abierto, la historia de su vida es fascinante. Hay un tema en la vida de él que fue la idea de la lucha por su libertad y cómo escaparse de la opresión

Con relación a la ópera inspirada en el intelectual cubano, refirió:

Lo encarcelaron, le hicieron varias torturas, así que yo aprendí mucho de esa época. Pensé lo que la música le podía añadir a la historia y había muchas oportunidades para coros. Yo quería que fuera del pueblo cubano, el coro es como es el pueblo

El autor de la obra operística ha comentado que él también contiene mucho de la personalidad de Arenas, lo que lo hace identificarse más con sus vivencias, así lo expresó:

Yo soy gay y él también, éramos muy diferentes pero sin embargo es una lucha que él y yo tenemos en común, sobre cómo podemos ser honestos y ser quienes somos abiertamente con la libertad de serlo.

Claro que yo no tengo el problema que él tenía por la obra de él en su país, sin embargo siendo artista yo sé lo que es promover mi obra y que se dé

Arenas siempre fue contrario al totalitarismo castrista y por sus ideas políticas opositoras y su condición homosexual, fue arrestado en 1973 y encarcelado en la prisión de El Morro.

Esta época es conocida como el “Quinquenio Gris” caracterizada por la captura de artistas e intelectuales cubanos que eran perseguidos por negarse a cumplir las imposiciones del régimen comunista.

También puede ver el siguiente vídeo vinculado


Redacción CPEM | Con información de martinoticias y diariolasamericas

Poetas cubanos: cuando la lírica es la mayor de las revoluciones

poetas cubanos cuando la lirica es la mayor de las revoluciones
El poeta y novelista Reinaldo Arenas en París, 1966. (Corbis)|elconfidencial.com
El poeta y novelista Reinaldo Arenas en París, 1966. (Corbis)| elconfidencial.com

Lezama Lima, Virgilio Piñera o Herberto Padilla fueron grandes escritores de una isla donde la poesía se pasea por las calles, aunque un día pretendieran callarla

elconfidencial.com.- “Aunque estoy a punto de renacer, no lo proclamaré a los cuatro vientos”, decía el primer verso del poema ‘Isla‘, que escribió el cubano Virgilio Piñera, quien, por cierto, sufrió en su día los envites de la revolución: a partir de 1971 sus diferencias ideológicas con el castrismo y su condición de homosexual lo borraron de las instituciones culturales de la isla de la que nunca marchó.

A Reinaldo Arenas, en cambio, no le quedó otro camino que la disidencia y el exilio. Perseguido en Cuba por su condición de intelectual y homosexual, motivo este último por el que estuvo encarcelado acusado de ser un ‘delincuente social’, Arenas también auguró un nuevo despertar cubano; en la nota con la que se despidió del mundo antes de quitarse la vida en Nueva York, un diciembre de 1990, escribió: “Cuba será libre. Yo ya lo soy”.

Para Reinaldo Arenas las revoluciones no se hacían en las cárceles; sin embargo la poesía se engendra en cualquier sitio, incluso en ese limbo de 90 millas de mar que separaba Estados Unidos de Cuba y que hoy, después de más de 50 años de embargo, parece un simple charco de agua.

Polémica y objeto de debate incluso hoy en día fue la relación del poeta y novelista José Lezama Lima con el gobierno de Castro. Si bien con el triunfo de la Revolución fue nombrado director del departamento de Literatura y Publicaciones del Instituto de Cultura y ocuparía luego otros puestos importantes, la publicación de su única y celebrada novela, ‘Paraíso‘, que tardó en escribir 17 años, le granjeó tantos aplausos fuera de la isla como airadas críticas oficiales, que calificaban la obra de morbosa y pornográfica, especialmente sus escenas homoeróticas, y que terminaron retirando de las librerías.

Lezama Lima perdió el favor de los revolucionarios al otorgar en 1968 un premio al poeta Herberto Padilla, en contra del veredicto oficial.

“Por qué me tengo que morir no en mi patria, sino en las ruinas de este país que no conozco”

Raúl Rivero

Padilla y la poetisa Belkis Cuza Malé no murieron en Cuba como Lezama y Piñero, sino en Alabama, al otro lado del charco, en Estados Unidos. El gobierno de Castro los dejó ‘Fuera de Juego’, como el conocido poema de Herberto Padilla –“¡Al poeta despídanlo! Ése no tiene aquí nada que hacer. No entra en el juego!”– y tras un encarcelamiento por “actividades subversivas” (es decir, recitar y criticar abiertamente al régimen), decidieron exiliarse y llevarse con ellos su poesía.

El ‘Caso Padilla’, por cierto, se convirtió en un emblema que dividió a los poetas castristas de los disidentes.

Y los hubo también como Raúl Rivero, que además de poeta es periodista, y que cantó a la revolución y más tarde en su contra y tan fuerte que en 2003 fue condenado a 20 años de prisión por realizar actividades subversivas y reunirse con diplomáticos estadounidenses: “Por qué me tengo que morir no en mi patria, sino en las ruinas de este país que no conozco”, escribía.

 

“Cuando los libros de Arenas se publiquen en Cuba, entonces algo habrá cambiado”

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Editores Argentinos reedita "A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas", de Juan Abreu|martinoticias.com
Editores Argentinos reedita “A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas”, de Juan Abreu|martinoticias.com

martinoticias.com.- Así lo asegura el escritor cubano exiliado, Juan Abreu, autor de “A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas”.

Editores Argentinos tiene ya en imprenta A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas, del escritor cubano exiliado Juan Abreu. La editorial anuncia que también publicará próximamente sus memorias tituladas Debajo de la mesa.

Editado originalmente en 1998, el libro es un importante testimonio de la represión sufrida por los escritores insumisos en la isla, que viene a cobrar actualidad dado los desaforados intentos por reescribir la historia cultural cubana acorde con la conveniencia de los compases políticos de los nuevos tiempos que procuran unos cambios, que llaman históricos, sin que en verdad nada cambie.

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Reinaldo Arenas. Reconocido escritor cubano, nació el 16 de julio de 1943, en Aguas Claras, Cuba|librearenas.blogspot.com

El libro que ahora se reedita en Argentina resulta la memoria de la época isleña de Abreu y especialmente de su gran amistad con el escritor maldito, y maldecido, Reinaldo Arenas.

Residente en Barcelona, Abreu escapó de la isla en 1980 por el Mariel y vivió en Miami por varios años. Entre otros, ha publicado: Garbageland (2001), Gimnasio: emanaciones de una rutina (2002), Orlan Veinticinco (2003), Accidente (2004), Cinco cervezas (2005) y Diosa (2006). Como pintor, Abreu tiene varias de sus obras figurando en prestigiosas colecciones de museos en Estados Unidos.

El autor aseguró a Martí Noticias que A la sombra del mar… “es un testimonio de primera mano de la salvaje persecución a la que el régimen de los hermanos Castro sometió a uno de los más grandes escritores que ha dado Cuba, Reinaldo Arenas. De ahí su importancia. Si en algo ha tenido éxito la dictadura castrista es en borrar la historia de sus desmanes y en reescribir la historia de los últimos 50 años en la isla. Este libro lo impide, en su humilde medida, y eso para mí es motivo de gran satisfacción.

“La mayor tarea a la que nos enfrentamos los cubanos libres es a la tarea de no olvidar. No podemos permitirnos olvidar. Perdonar y pasar página está muy bien, pero después de terminada la dictadura, no antes, y siempre proyectando una luz civilizada pero firme, sobre la historia del castrismo que es una historia de crímenes, falta de libertades y envilecimiento”, aseguró.

Editores Argentinos reedita "A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas", de Juan Abreu.
Editores Argentinos reedita “A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas”, de Juan Abreu|martinoticias.com

Editores Argentinos reedita “A la sombra del mar. Jornadas cubanas con Reinaldo Arenas”, de Juan Abreu.

Abreu apunta que ha tenido la oportunidad de revisar esta cuidada edición de Editores Argentinos, y que la considera definitiva:

“Es un libro que quiero mucho y al que estoy muy unido emocionalmente. Cuando se publiquen en Cuba los libros de Reinaldo Arenas, y ¿por qué no?, libros como A la sombra del mar, entonces podremos decir que las cosas están cambiando en Cuba.

Ya sé que está de moda hablar de los cambios en la isla, y de las supuestas aperturas que allí acontecen; pero sin libertad no hay cambios verdaderos. Al menos para mí. Yo no me fui de Cuba porque no hubiera comida, sino porque no había libertad”.

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Juan Abreu |Foto: Pedro Portal-elnuevoherald.com

El escritor argentino Luis Thonis es uno de los autores de la editorial que ahora publica a Abreu y, además, un admirador y estudioso de la literatura cubana. Thonis ha publicado Siglo de manos (I987), Eunoe (1991), de poesía; y Cuerpos inéditos,relatos y poemas, 1995; Estado y ficción en Juan B. Alberdi, ensayo, 2000, No vienen avispas, poesía, 2012, Milagro infame, relatos, 2012, Viento Agrio, novela, 2014, y recientementeMicoficciones, relatos, 2016. Escribió ensayos para diversas revistas y sus reflexiones se encuentran en el blog Libros peligrosos.

Con motivo de la publicación en Argentina de A la sombra del mar, Thonis concedió la siguiente entrevista en exclusiva a Martí Noticias

MN. ¿Se conoce en Argentina la literatura de escritores cubanos del exilio, digamos, de Guillermo Cabrera Infante, Zoé Valdés, Reinaldo Arenas, Lino Novas Calvo o Juan Abreu?

LT. En la Argentina no hay muchos lectores individuales. Se podría decir que la lectura es grupal: un autor nuevo comienza a ser leído y si es publicado en revistas o suplementos literarios puede convertirse en muy leído y hasta una celebridad. Cuantitativamente creo que la más leída es Zoé Valdés que conozco por su labor periodística.

Arenas y Abreu tienen lectores individuales. Arenas es un hueso duro de roer porque tiene una dimensión universal: leer Antes que anochezca –que sucede en unos de los campos de detención descritos por Armando Valladares– o el Color del verano, una versión satírica del mismo tema que presenta a la isla como un vasto gulag, afecta directamente a la idolatría de la revolución cubana que en la Argentina es sostenida por décadas. Y Abreu en Cinco cervezas escribe un libro sobre lo que es el “ciudadano” cubano actual, apenas si un guiñapo aplastado por la Seguridad del Estado.

Estas novelas exceden lo ideológico y dan cuenta del sujeto espectral que produjo la dictadura castrista donde se ha perdido toda noción de libertad. Abreu presenta al verdadero Che, destroza la imagen del Che que ha sido un culto en la Argentina pero como Arenas también es implacable con cierto tipo de cubanos que viven en Miami y se vuelven cholulos (una mezcla de ingenuo y estúpido) norteamericanos sin dejar de ser castristas y la resultante es un engendro grotesco.

MN. ¿Piensa que la publicación por Editores Argentinos de A la sombra del mar: Jornadas cubanas con Reinado Arenas, arroja luz sobre esos escritores isleños que se han visto obligados a crear en las siempre difíciles circunstancias del exilio?

LT. Seguramente sí. No puedo responder por la cultura argentina que está embrutecida por la ideología. Cuando vino la democracia en 1983 con otros dos amigos planteábamos que era hora de hablar del destino de la revolución cubana. Ni siquiera contaba la complicidad de Castro con la dictadura argentina que traicionó a los que dieron la vida por él, que evidenciaba el abrazo final de Castro con el canciller argentino Costa Méndez luego de Malvinas. ¿Dónde está la oposición en Cuba? , se preguntaba el gran pensador de izquierda Claude Lefort. Y concluía que había sido exterminada.

Tampoco Lefort ni (Cornelius) Castoriadis, que consideraba el marxismo leninismo la ideología más criminal de la historia, eran leídos. Yo quise escribir sobre Retrato de Familia con Fidel de Carlos Franqui y me dijeron no hay que ser gusano, para intimidarme. El culto a Cuba como un país como un paraíso de derechos humanos a partir de cierto momento fue un negocio sórdido que suponía viajar a la isla, recibir becas de universidades yanquis y tener prestigio de bienpensante. Las mismas Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto desfilaron ante Castro que nunca violó derechos humanos, pese a que sus víctimas superan las ciento cincuenta mil. Tomando su propio lenguaje, serían cómplices de genocidio.

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La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto EFE/David Fernández

MN. ¿Por qué piensa que los escritores exiliados de dictaduras de derecha suelen ser vistos con una simpatía que se les niega a escritores exiliados de dictaduras de izquierda?

LT. A un escritor sólo debería exigírsele la entrega a su obra, de hecho es algo que el escritor desea, sin que le pidan opiniones políticas, si no se hubiera dedicado a ella. Pero resulta que la política en su peor versión se mete con los escritores. Los cubanos exiliados son por su propia existencia “objeciones” a un supuesto discurso de la Historia. Pero hay otras historias: son perseguidos en el interior de los sistemas totalitarios y repudiados desde afuera.

Basta ver la recepción que tuvo Arthur Koestler en París por parte de Sartre y Beavouir: la difamación por traer malas noticias de la Historia. Lo mismo escritores cubanos en las universidades yanquis de humanidades que son estalinistas y recibían con laureles a charlatanes tercermundistas- no pocos argentinos- y no lo dejaron enseñar a un Lorenzo García Vega que tuvo que ganarse la vida en un supermercado. Cuando vino la democracia en el 83 la universidad se organizó a imagen y semejanza de las universidades norteamericanas y no se dio a leer un solo libro que valga la pena, algo que posteriormente dará lugar al kirchnerismo que siguió hasta que pudo la línea del castrismo venezolano. Ilustres profesoras aquí todavía dicen que el comunismo educó a los pueblos del Este, pasando por alto a las Stasi. Y no se leyó a Simón Leys que dijo que el totalitarismo es la negación de la historia.

También puede ver el siguiente vídeo relacionado que hace referencia a un homenaje realizado por el escritor cubano Juan Abreu a su colega y coterráneo Reinaldo Arenas