El conformismo que el regimen castrista ha inoculado en los cubanos parece no tener límites; lo mísero y austero les parece suficiente a pesar de que pagan por ello, muestra de eso fue una cubana que se mostró contenta porque pudo comprar picadillo de res, hamburguesas y alitas de pollo en una tienda.
“Así nos tienen y estaremos peor”, comenta un usuario de Facebook en sus comentarios en una foto que publicó una cubana, en el que muestra cómo cubanos duermen afuera de una tienda para conseguir jabón y otros productos de higiene.
Se trata de un hombre que entra a una tienda con el arma en la mano y apunta al trabajador para pedirle el dinero de la caja, pero éste en el mínimo descuido saca su pistola, agarra al ladrón por el hombro y lo apunta justo en su cara.
La reacción inesperada obligó al ladrón a salir rápidamente del establecimiento pues el empleado le apuntó directamente al rostro, por lo que tuvo que huir muerto de susto.
Viral
El video se ha hecho viral en las redes sociales, y ha despertado un sinfín de comentarios que van desde la burla hasta los insultos hacia el malhechor.
La descripción del vídeo publicado en Facebook dice:
“Consejo: si no sabes cómo usar bien un arma (cosa que va más allá de apretar un gatillo) mejor no tengas una o si no…”
En sólo unos minutos, cualquier vecino de la Isla de Pinos, en Cuba, puede comprar una copia de su película preferida en Cybercopy, la tienda automatizada de Ricardo, un programador autodidacta que se las ingenió para aumentar sus ingresos sin salir de casa.
“Al meter el código el sistema ya reconoce qué cliente es. Yo lo prendo desde las 7.00 de la mañana hasta las 10.30 de la noche”, explicó Ricardo a Diario de Cuba.
El desarrollo del proyecto comenzó en 2009 y no fue sino hasta el 2011 que lo pudo implementar, construyendo una especie de cajero automático empotrado en una de las paredes de su vivienda, que permite a los clientes seleccionar la película de su preferencia y luego comprarla, almacenándola en un pendrive.
El programa salió a flote luego de ponerse a prueba ese año, cuando Ricardo prestó el servicio de manera gratuita durante un mes. En la primera línea superior de la pantalla, aparece reflejada la información del cliente, donde se especifica si posee créditos y su categoría, además de la cantidad de copias almacenadas en su memoria.
El programa de Ricardo posee la capacidad de ordenar a sus clientes según su categoría, algunos de suscripción fija, que poseen créditos ya cancelados y se van consumiendo con cada película extraída del sistema. Así también, existen los clientes “libres” que compran y cancelan sus copias en el momento.
La pantalla de la tienda express permite seleccionar los códigos correspondientes a las películas, que el cliente insertará en su pendrive para llevarlas a casa. El listado de películas separadas por género, puede verse en una barra vertical derecha, donde se destaca al cine cubano, por ejemplo.
Ricardo ha declarado a medios locales que su idea ha causado sensaciones entre sus vecinos y clientes.
El objetivo es evitar que los ladrones roben en su establecimiento. Una tienda, de la cadena TRD, especializada en venta de artículos de limpieza, implementa en La Habana una bolsa con seguro, para cubrir las carteras o bolsos de los visitantes.
El asalto fue grabado por una cámara de seguridad del establecimiento que captó el momento en que el niño, con un casco de motorista puesto y un suéter alrededor, entra en el local y ordena a un empleado que le entregue el dinero recaudado