Cubanos con VIH pasan hasta 4 meses sin medicamentos y será peor

Al cierre de 2018, más de 25mil personas vivían con VIH en Cuba. Foto referencial

Parece que el alarde del régimen sobre las maravillas de la ciencia y la salud va a costarles caro a los cubanos. Y es que Cuba por sus “avances en la atención a las personas seropositivas” será el primer país de Latinoamérica en comenzar el proceso de pasar de la cooperación externa hacia la sostenibilidad nacional; en cuanto a la dotación de medicamentos a estos pacientes. Según reseña CubaNet.

Ante esa noticia los pacientes cubanos de Sida, Tuberculosis y Malaria andan alarmados. El Fondo Mundial dejará de subvencionar estos tratamientos en Cuba.

“Hace tiempo tenemos problemas con el suministro de medicamentos. ¿Cuánto podemos carecer a partir de ahora?”, exclamó el seropositivo Yordy Ramírez.

María Isela Lantero, jefa del Departamento de Infecciones de Transmisión Sexual y VIH/sida del Ministerio de Salud Pública, aseguró que la retirada del financiamiento fue anunciada como un privilegio para Cuba, producto de sus cifras en salud.

Totales

Desde 2003, el Fondo subvencionó a la isla con 110 millones de dólares que fueron usados principalmente en la compra de medicamentos y reactivos para las pruebas de laboratorio. En algunos casos también se usó para comprar alimentos.

“Daban leche, aceite, salchichas, pero todo se interrumpió hace algunos años”, explica Rafael Ramírez, un seropositivo que reside en Villa Clara.

Pero conforme pasó el tiempo el Fondo se hizo insuficiente para costear la dieta. Según recientes estadísticas, viven en Cuba más de 23 mil seropositivos.

“Ya había demasiados pacientes”, supone Yordy.

Sobre esto Lantero señaló que poco a poco seguirán desarrollando “un grupo de medicamentos de la producción nacional para que no se interrumpa ningún servicio en 2020”.

“Es un tránsito que no está colocando al país en un riesgo alto”, explicó Lantero.

Irregularidades

Se supone que para 2020 el sistema de salud cubano debe poder asumir por sí mismo todo el tratamiento. Sin embargo, los pacientes reportan desde 2016 irregularidades con el suministro de medicamentos. Y no solo en aquellos importados, sino también en la Isla.

“Después de mi diagnóstico estuve cuatro meses sin medicamentos porque no había”, asegura Yoandy, seropositivo desde el año pasado.

Y aunque algunos justifican las fallas en los medicamentos; Marlevis Bello, subordinada de Lantero en Villa Clara, aseguró que “las carencias pueden preverse con tres meses de antelación y, por consiguiente, no deberían ocurrir”.

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Ahora durante este año, en el transcurso de la “transición” anunciada, se ausentaron más medicamentos.

Rafael Ramírez paciente seropositivo reveló que “primero se perdió el Tenofovir y apenas consumió dos medicamentos “hasta que desapareció también la Lamivudina”. Denunció que durante meses vivió con monoterapia, un tratamiento contraindicado.

Autosuficiente

A pesar de todo el régimen insiste en que la contribución internacional alcanza menos del 8 por ciento del presupuesto total que dedica el país a la “respuesta al VIH”. Aunque parecen empezara reconocer que, tras la retirada que comenzó este año, existe una “brecha no cubierta”.

La “brecha” o necesidad presupuestaria no cubierta era nula en 2017, gracias a la ayuda internacional, y ascendió a casi seis millones de dólares durante este año, tras la retirada del Fondo.

Y eso deja demostrado que el régimen no es autosuficiente.

Redacción Cubanos por el Mundo

Escritor con VIH: “En Cuba me trataban como una cifra, algo insignificante”

Miguel Ángel Fraga, escritor cubano, presentó durante la Feria del Libro de Madrid la novela su diario de vida convertido en un libro llamado 'Casa cercada'. Foto captura de vídeo

Una vida puede cambiar por completo luego de salir de Cuba. Incluso la de aquellos que vivieron la época de oro de los sanatorios para personas con VIH. Miguel Ángel Fraga, escritor cubano, contó su experiencia. Convirtió su diario de vida en el libro ‘Casa cercada’. La publicación se estrenó en la Feria del Libro de Madrid, según reseña Diario de Cuba.

“Cuando tomé conciencia que era un diario empecé a escribir más. Allí cuento mi vida en Cuba y mi llegada a Suecia donde empecé a ser tratado como persona. En Cuba me trataban como una cifra, algo insignificante. Al menos yo me sentía así. Todos los que tuvieran que ver con algún sanatorio era despreciado”, cuenta Fraga.

A pesar de todo, cuenta como positiva su experiencia en uno de los llamados sanatorios cubanos, donde se recluían los pacientes como VIH.

“Llegar al sanatorio era asumir que era homosexual. Y me liberé. Estar allí me liberó de la vergüenza del cuerpo. Estaban desnudo todos los días. También de los prejuicios, asumiendo mi homosexualidad y mi VIH”.

Señaló que desde que llegó y los seis años que vivió allí, lo trataron como homosexual.

“Cuando llegué me preguntaron que sí era homosexual. Eso porque había un área que era exclusiva para homosexuales y me ofrecieron ir hasta allá para estar en mi ambiente. Allí pasábamos los días aferrándonos de la alegría, el humor y el sexo. No dejábamos de tener sexo, ni de vivir nuestra sexualidad. Estábamos en una clínica para no trasmitir nuestra enfermedad, pero abundaban las relaciones”.

Aumento

Fraga cuenta que cuando se abrió el primer sanatorio en 1986 había 50 personas recluidas. Pero cuando él entró en 1992 en el sanatorio de Santiago de Las Vegas, en La Habana, conocido como Los Cocos, ya había 524 pacientes. Por eso se construyeron sanatorios en otras partes de la Isla. De esa forma los sanatorios limitaban la enfermedad, pero nunca la frenó.

“Los sanatorios era la muestra del socialismo que sacrifica a las minorías por el beneficio de las mayorías. Nosotros éramos la minoría, pero los soldados cubanos que pelearon en África que fueron los que introdujeron la enfermedad en Cuba, eran parte de la mayoría. Mantenían silencio porque decir que el ejército estaba plagado de VIH era asumir que estaba plagada de homosexualismo”.

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Explicó además el escritor que como el VIH era una enfermedad de pánico internacional y en ese tiempo estaba el choque entre el imperialismo y el socialismo; Cuba tenía que destacar en esa área. Lo hacía a través de medicinas, comida.

“Comíamos como príncipes. Yo tenía miedo de salir porque era enfrentarse a la vida de nuevo. En medio del hambre, no había trabajo y éramos despreciados por los cubanos de fuera. Los pacientes, doctores, enfermeros y hasta obreros eran despreciados. Corría peligro afuera. La calle era horrible”.

Hasta que Fraga conoció un enfermo de VIH fuera de la Isla que lo ayudó a llegar a Suecia.

“Me dijo la vida está afuera. Y yo le hice caso. Cuando llegué a Suecia conocí el verdadero socialismo. Todos éramos tratados igual: como personas”.

Redacción Cubanos por el Mundo

Muere preso con VIH en prisión de San José por falta de atención médica (+Video)

Pacientes VIH

A través de un video divulgado por la Unión Patriótica de Cuba, se denunció que la muerte de Yuniel Cabrera Álvarez, preso y paciente de VIH en la prisión de San José, fue por falta de atención médica. La víctima murió un día después de participar en el audiovisual, donde su compañero y también paciente de VIH Darián Martínez Durañón, denunció sus precarias condiciones

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