Fuerzas militares de Estados Unidos interceptaron e incautaron el petrolero Veronica III este domingo 15 de febrero en aguas del Océano Índico, como parte de la estrategia de aplicación de sanciones contra embarcaciones vinculadas al comercio de crudo venezolano.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales y medios estadounidenses, el operativo fue ejecutado tras un seguimiento que comenzó en el Mar Caribe y se extendió hasta aguas internacionales del Índico. El tanquero, que navegaba bajo bandera panameña, fue abordado por fuerzas especiales en una acción descrita oficialmente como un procedimiento de “derecho de visita e interdicción marítima”.
El Departamento de Guerra de los Estados Unidos confirmó que la operación se realizó sin incidentes y difundió imágenes del abordaje del buque petrolero. En un mensaje público, autoridades estadounidenses subrayaron que “las aguas internacionales no son santuario” para buques que intentan evadir sanciones económicas.
La intercepción del Veronica III se enmarca en la política impulsada por el presidente Donald Trump, quien ha ordenado reforzar la vigilancia marítima contra lo que su administración denomina una “flota fantasma” de embarcaciones utilizadas para transportar petróleo sancionado.
Funcionarios estadounidenses sostienen que estos buques operan mediante cambios de bandera, apagado de sistemas de rastreo y transferencias de carga en alta mar para evitar controles internacionales. En los últimos meses, Washington ha incrementado las operaciones de interdicción en rutas que conectan el Caribe con Asia y el Medio Oriente.
Según las Fuerzas Armadas estadounidenses, «el buque intentó desafiar la cuarentena ordenada por el presidente Trump, con la esperanza de escabullirse».
Desde el punto de vista legal, Estados Unidos argumenta que sus acciones se apoyan en el cumplimiento de sanciones federales y en mecanismos de cooperación internacional contra actividades ilícitas. La incautación del Veronica III ocurre en un contexto de creciente presión sobre el régimen de Venezuela y sus aliados energéticos, así como de una política exterior estadounidense más activa en el control de flujos petroleros considerados estratégicos.
Desde diciembre de 2025, Estados Unidos aplica una «cuarentena» marítima sobre petroleros sancionados que entran o salen de Venezuela, dentro de la llamada Operation Lanza del Sur, en la que ya se han abordado o incautado al menos ocho buques. Estas limitaciones incluyen envíos de crudo a Cuba.
Cabe mencionar que Trump también ordenó aranceles a los países que envíen petróleo a Cuba siendo considerado un mecanismo de presión que está estrangulando a la isla, que ya estaba destruida por el fracasado modelo comunista.
LEE TAMBIÉN: Otaola pide firmeza con acciones en Venezuela tras jugada del régimen chavista con aliado de María Corina (+VIDEO)
Redacción Cubanos por el Mundo