El automóvil perteneciente al sacerdote cubano Lester Rafael Zayas Díaz sufrió graves daños materiales tras un ataque vandálico perpetrado el lunes en La Habana, evidenciando la inseguridad y el hostigamiento que enfrentan las voces disidentes dentro del territorio nacional.
La información fue difundida por el propio religioso mediante su cuenta personal de Facebook, espacio donde compartió diversas evidencias gráficas sobre las afectaciones que recibió su propiedad privada mientras se encontraba estacionada en la vía pública.

Detalles de los daños y respuesta del sacerdote cubano
Los ataques ocurrieron en un contexto de represión sistemática donde el vehículo presentó los vidrios de las ventanas laterales destrozados además de roturas severas en el espejo retrovisor exterior, siendo este el segundo incidente de naturaleza violenta que padece el párroco en circunstancias similares.
“Algunos llaman a esto diálogo. Es su manera educada de decirte si queremos podemos romperte. En su momento ofreceré contexto. Ahora es la alegría de Pascua que nada la ha de oscurecer. Por el momento solo mi obstinada convicción del gran miedo que han de sentir los Pilatos de todos los tiempos cuando no pueden hacerse con la verdad”, escribió el sacerdote cubano en su publicación.
Este nuevo acto de amedrentamiento coincide con la postura firme que mantiene el sacerdote cubano frente a la cúpula que dirige el país, sumado a la impunidad con la que operan los grupos criminales vinculados a la tiranía.
Un patrón recurrente de acoso
Es importante mencionar que, anteriormente el transporte del clérigo ya resultó afectado por la rotura de sus cristales durante una jornada de apagón generalizado, lo cual confirma un patrón de acoso diseñado para silenciar a quienes exponen la miseria y el fracaso de la dictadura castrista.
“Y mi otra convicción es aquella de no tengo pruebas pero tampoco tengo dudas. Pues siempre que ocurre lo mismo sucede igual. ¿Intentan impedir que mire hacia atrás? Atrás solo se mira por precaución lo importante está delante. Está llegando. Hacia allí es hacia donde hay que mirar”, agregó Zayas.
El desprecio de los sicarios del régimen hacia su figura aumentó tras los cuestionamientos directos realizados contra el títere puesto a dedo Miguel Díaz-Canel, especialmente después de que el cabecilla de la tiranía mostrara su total indolencia ante los reclamos de ciudadanos damnificados por la crisis económica.

Inseguridad y violencia contra la sociedad civil
Asimismo, el sacerdote cubano manifestó que el objetivo de estos atropellos materiales busca fracturar su voluntad moral, aunque aclaró que profundizará en los detalles de este asedio una vez que las condiciones de seguridad le permitan ofrecer un panorama más completo de los hechos.
Este suceso ocurre mientras la delincuencia y la falta de garantías legales se agudizan en las calles cubanas, dejando a la población civil y a los líderes eclesiásticos a merced de la violencia política ejecutada por los órganos represivos de la tiranía.
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Solidaridad en redes sociales ante la intimidación
En el apartado de comentarios de la publicación, fueron varios los internautas que se solidarizaron con el religioso, asegurando que esto no es más que un infame acto de intimidación y, sobre todo, ese pánico que ya no puede ocultar la cúpula.
“Intimidación pura y dura, pero dices bien: estamos frente al Resucitado y Cuba resucitará con Él. Dios te bendiga”, dijo una internauta.
“Eso es lo que saben hacer, pero frente al poder de Dios, tendrán que ponerse de rodillas”, agregó otra.
En la isla comunista, mientras los delincuentes caminan con toda la libertad del mundo sin ser perseguidos por absolutamente nadie, el régimen castrista se empeña en seguir generando violencia contra quienes no cometen un solo delito, y cuyas “armas” no son más que sus pensamientos y sus palabras.