César Castillo, de 42 años, es la víctima número 52 de las protestas contra el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. Fue herido el pasado 20 de abril en un tiroteo en la ciudad de Estelí en el norte de Nicaragua y luchó por su vida durante 22 días en un centro asistencial, según reseña EFE.
Ya son 25 días de protestas que han dejado decenas de heridos de bala, disparadas supuestamente por los antimotines.
Los departamentos donde protestan los nicaragüenses son: Chinandega, Granada, León, Managua, Masaya y Rivas en el Pacífico, así como Estelí y Matagalpa en el Norte.
Calles con barricadas, llantas quemadas, fachadas de casas con daños, instalaciones públicas quemadas y manifestantes alertas. Los enfrentamientos duran a veces toda la noche.
En las ciudades de Masaya y San Juan de La Concepción los enfrentamientos duraron toda la noche y parte de la mañana. En Matagalpa la población celebraba la expulsión de fuerzas de choque orteguistas y de la Policía Nacional.
Destrozos
La Alcaldía de Managua reportó que su delegación en el Distrito VI, al este de la capital, fue incendiada por “vándalos de la derecha”, mientras que los vecinos señalaron que el fuego fue planificado por la Juventud Sandinista y mostraron vídeos en los que trabajadores de la municipalidad aparecían sacando muebles y documentos de la sede antes del incendio.
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En San Juan de La Concepción, Masaya, fueron quemados varios edificios públicos, así como la sede local del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), mientras que en Granada fue calcinado un camión cisterna, con señalamientos y circunstancias similares a las de Managua.
Los nicaragüenses salieron a la calle tras el ultimátum de tres días lanzado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) al Gobierno de Ortega, para que cese la represión e iniciar un diálogo nacional que saque al país de la crisis sociopolítica que atraviesa.
Redacción Cubanos por el Mundo