El pasado domingo se desarrolló en La Habana la carrera denominada Marabana, donde miles de personas de todo el mundo asistieron para alzarse con la preciada corona que terminó en manos de dos cubanos.
Sin embargo otros que corrieron en este maratón no fueron solos los atletas, sino también los cuentapropistas quienes se levantaron muy temprano para abrir sus negocios que se encuentran colindantes a la ruta por donde transitaría los corredores.
Comida, ropa y hasta películas fueron algunas de las ofertas que consiguieron los familiares de los atletas quienes se mostraban asombrados con el calor cubano, la mayoría visitaba por primera vez la Isla.
“El comercio fue buenísimo para el comercio, porque atrajo mucha gente, mucho público y aparte que uno disfruta el espectáculo”
Los cuentapropistas se mostraron complacidos con Marabana.
“Es una oportunidad para los comerciantes que prestan un servicio, y es importante tanto para el sector estatal como el sector privado”