Una broma muy pesada se llevó a cabo la noche del pasado 7 de mayo en un centro comercial de Teherán, Irán. Un grito encendió las alarmas. Se oía “Alá es grande” mientras se movían aceleradamente ametralladoras y unos sujetos ingresaban vestidos como integrantes del grupo terrorista Estado Islámico.
Se trataba de varios actores que disfrazados se encontraban promoviendo la película local ‘Damascus Time’, dedicada a la lucha antiterrorista en Irak y Siria.
Pero como era de esperarse, lo que se suponía era una acción “promocional” se vio sobrecargado de críticas, en especial de los perjudicados y otras personas en la Red, una reacción adversa que obligó al director del filme, Ebrahim Hatamikia, a pedir disculpas públicas.
Redacción Cubanos por el Mundo