La llegada de aviones F-35 cerca de Cuba, específicamente a la Base de la Reserva Aérea de Homestead, colocó nuevamente al sur de Florida en el centro de la estrategia de seguridad de Estados Unidos en el Caribe.
En ese sentido, el congresista cubanoamericano Carlos Giménez advirtió que las capacidades furtivas y de inteligencia de estos cazas representan un escenario que resultaría especialmente incómodo para la dictadura cubana debido a la proximidad geográfica entre la isla y Florida.
Giménez defendió la incorporación de los F-35 Lightning II a la Base de la Reserva Aérea de Homestead durante una entrevista con NTN24, en la que vinculó directamente el fortalecimiento militar del sur de Florida con las amenazas que Washington identifica procedentes del régimen castrista.
“Sabemos que Cuba es una amenaza a la seguridad de los Estados Unidos, por eso es que tenemos que tener este tipo de presencia aquí con el F-35 y otras capacidades aquí, siempre mirando a la amenaza que es Cuba”, declaró el legislador republicano.
Giménez destacó la capacidad furtiva del F-35
El congresista centró buena parte de su advertencia en la diferencia tecnológica entre los nuevos aviones y los F-16, cazas que durante años formaron parte fundamental de la capacidad aérea estadounidense.
Para Giménez, tener F-35 cerca de Cuba ampliaría considerablemente las posibilidades de vigilancia, inteligencia y respuesta militar desde el sur de Florida.
“Este avión tiene capacidades que no tiene el F-16 y también es un avión que yo creo que el régimen cubano no le va a gustar que está en su área. También el F-16 puede llegar ahí, pero la capacidad que tiene el F-35, la capacidad de no solamente el avión, pero la capacidad de inteligencia, los cubanos ni van a saber que está en su área porque no lo pueden ver”, afirmó en la entrevista.
La característica a la que hizo referencia Giménez constituye precisamente uno de los elementos fundamentales del F-35 Lightning II: su tecnología furtiva, diseñada para reducir significativamente su detección por los sistemas de radar enemigos.
Lockheed Martin, fabricante del aparato, presenta al F-35 como un caza de quinta generación diseñado alrededor de tres características principales: capacidad de supervivencia, conectividad y poder de combate.
Una plataforma de inteligencia y combate
La importancia estratégica de colocar F-35 cerca de Cuba no se limita a la capacidad convencional de ataque de las aeronaves. Los sistemas integrados de sensores permiten recopilar grandes cantidades de información, construir una visión del espacio operacional y compartir esos datos con otras unidades.
El aparato combina capacidades de superioridad aérea, reconocimiento y ataque, mientras su diseño furtivo le permite operar en entornos protegidos por radares y sistemas modernos de defensa antiaérea.
La presencia de F-35 cerca de Cuba fortalecería además la posición estratégica de Homestead, ubicada en el extremo sur de Florida y a corta distancia del territorio cubano.
Giménez apuesta por fortalecer Homestead
Giménez participó esta semana junto a representantes de Lockheed Martin y dirigentes del sur de Florida en una actividad destinada a promover la misión del F-35 en Homestead. Una autoridad de Miami-Dade que participó en el evento indicó que el congresista impulsó gestiones para asegurar hasta 24 aeronaves para la base.
El congresista también destacó el impacto económico y militar que tendría la misión y aseguró que continuaría trabajando para reforzar la infraestructura defensiva estadounidense.
“Ayer acompañé a Lockheed Martin y líderes del Sur de Florida para destacar la importancia de traer la misión del F-35 Lightning II a la Base de la Reserva Aérea de Homestead. Esta misión fortalecerá nuestra seguridad nacional, apoyará miles de empleos en Florida y reafirmará el papel clave del Sur de Florida en la defensa de nuestra nación. ¡Seguiré luchando por nuestros militares y por mantener a Estados Unidos seguro!”, escribió Giménez en X.
El impulso para estacionar F-35 cerca de Cuba apareció además en un momento de creciente presión política y militar de la Administración Trump contra la dictadura de La Habana.
Cabe recordar que el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, lanzó el 13 de agosto una de las advertencias más contundentes de Washington al régimen castrista durante una visita a Panamá.
Hegseth afirmó que “todas las opciones están sobre la mesa, incluidas las militares” y sostuvo que Cuba “haría bien en prestar atención” a la voluntad del presidente Donald Trump de hacer valer las prerrogativas estratégicas estadounidenses.
La advertencia elevó el peso político que tendría la presencia de F-35 cerca de Cuba, aunque la incorporación de esos cazas a Homestead forma parte de una iniciativa de fortalecimiento de la defensa estadounidense y no constituye, por sí misma, el anuncio de una operación contra la isla.
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