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La influencer cristiana cubana Anna Bensi denunció este viernes 6 de noviembre que agentes vestidos de civil y patrullas policiales vigilan desde la mañana el edificio de La Habana donde vive con su madre, Caridad Silvente. Ambas fueron condenadas el 1 de octubre a dos años de limitación de libertad.
La joven, cuyo nombre completo es Anna Sofía Benítez Silvente, hizo la denuncia en su cuenta de X. Allí aseguró que los agentes ocupaban todas las salidas del edificio.
«MI MAMÁ Y YO ESTAMOS SITIADAS DESDE LA MAÑANA. En todas las salidas que tiene mi edificio tienen agentes vestidos de civil y en la Calle Ancha tienen patrullas», escribió Anna Bensi en su perfil.
Según su publicación, los agentes de civil se situaron en los accesos del inmueble y las patrullas, en la Calle Ancha, una vía cercana.
Anna Bensi no identificó a los agentes ni dijo haber recibido una notificación oficial que explicara su presencia. CpM no ha podido confirmar de forma independiente el despliegue.
La denuncia llega poco más de cinco semanas después del juicio en el que un tribunal de La Habana del Este las sancionó por grabar y difundir el video de un policía que fue a su casa en marzo. Desde entonces, madre e hija han denunciado citaciones, interrogatorios y un proceso penal que terminó en esa condena.
Citaciones, interrogatorios y amenazas desde marzo
Todo empezó con una citación entregada en la puerta de la casa.
El 10 de marzo, un agente vestido de civil que mostró un carné de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) llegó a la vivienda familiar, en Alamar, para entregar a Caridad Silvente una citación de la Seguridad del Estado.
Lo acompañaba otro hombre, tampoco uniformado. Madre e hija grabaron la entrega con sus teléfonos y después publicaron el video en redes sociales.
Al día siguiente, Caridad fue interrogada durante unas dos horas en una unidad de la PNR en Alamar. Según el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP), que documentó el caso, los agentes la acusaron de conspirar, de ser «contrarrevolucionaria» y de recibir órdenes desde el extranjero.
También la amenazaron con prisión y le reprocharon que permitiera a su hija opinar en público. Salió de la unidad con una medida de reclusión domiciliaria.
El 25 de marzo, Anna Bensi compareció a un interrogatorio, terminó imputada en el mismo expediente que su madre y quedó también bajo reclusión domiciliaria.
La presión volvió a intensificarse a comienzos de julio, cuando Bensi pasó más de 12 horas retenida en una unidad policial, según quienes la esperaban afuera. Allí fue interrogada por agentes de la Seguridad del Estado. Ella misma dijo después que había perdido la noción del tiempo y no sabía cuánto duró el interrogatorio.
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El 6 de julio, funcionarios del tribunal les notificaron la reactivación de la causa penal, que la Fiscalía había archivado en abril porque el delito solo podía perseguirse por querella de la persona afectada. La causa volvió a abrirse después de que el policía que aparece en el video presentara esa querella contra madre e hija.
Dos años de limitación de libertad por grabar a un policía
El 1 de octubre, el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este, presidido por la jueza Zamira Marrero Morgado, declaró culpables a Anna Bensi y a Caridad Silvente del delito de actos contra la intimidad personal y familiar.
El proceso se tramitó por el artículo 393 del Código Penal y tuvo como base la grabación y difusión del video del agente que entregó la citación en marzo. Según el ICLEP, la parte querellante había pedido dos años de privación de libertad para Anna Bensi.
El tribunal sancionó a ambas a dos años de limitación de libertad. La pena no las lleva a prisión, pero les impide cambiar de residencia o trasladarse a otro municipio o provincia sin autorización judicial, y las obliga a presentarse cuando el tribunal lo requiera. Bensi dijo entonces que el fallo solo se les había comunicado de forma oral.
Según el Observatorio Cubano de Libertad de Expresión (OCLE), del ICLEP, a la sala entraron siete acompañantes del agente querellante, mientras que a las acusadas no se les permitió entrar con nadie.
El OCLE consideró el proceso una represalia por el ejercicio de la libertad de expresión. Pidió dejar sin efecto la condena, entregar sin demora la sentencia por escrito y dejar de usar las figuras de protección de la intimidad para castigar a quien graba a un funcionario.
El 5 de octubre, cuatro días después del juicio, Bensi denunció además que alguien había creado un perfil falso en Facebook con su nombre y su foto para publicar y responder a otros usuarios.
Lo que se sabe hasta ahora
- Anna Bensi denunció en X, el 6 de noviembre, que ella y su madre estaban «sitiadas» desde la mañana.
- Según su publicación, había agentes de civil en todas las salidas de su edificio y patrullas en la Calle Ancha.
- Bensi no ha mencionado ninguna notificación oficial que explique el despliegue, y CpM no ha podido confirmarlo de forma independiente.
- Pesa sobre ambas la sanción de dos años de limitación de libertad dictada el 1 de octubre por el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este.
Si tiene información sobre esta situación, puede enviarla a la redacción de CpM a través de este formulario.
Nota de corrección (6 de noviembre de 2026): una versión anterior de esta nota decía que en julio Anna Bensi fue sometida a un interrogatorio de más de ocho horas. Según la cobertura de CpM de esos días, permaneció más de 12 horas retenida en una unidad policial, donde fue interrogada, y ella misma afirmó no saber cuánto duró el interrogatorio. Corregimos el dato para ajustarlo a lo documentado.
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