Dos activistas procastristas fueron citados por las autoridades federales de Estados Unidos en medio de las investigaciones sobre la influencia de la dictadura cubana en tierras de libertad. Esta acción forma parte de una nueva ofensiva contra redes de apoyo al régimen cubano en los Estados Unidos.
En ese sentido, entre los activistas procastristas que recibieron citaciones administrativas de parte de las autoridades estadounidenses destacan el influencer político Hasan Piker y dirigentes de la organización CodePink.
Según reveló un reporte publicado por Fox News, funcionarios estadounidenses investigaron posibles violaciones de sanciones federales relacionadas con viajes realizados a Cuba durante marzo pasado.
El convoy “Nuestra América” quedó bajo escrutinio federal
Las pesquisas incluyeron el análisis de operaciones financieras, logística de transporte y coordinación de suministros enviados a la isla bajo el marco del llamado “Convoy Nuestra América”, una iniciativa integrada por activistas procastristas, simpatizantes de izquierda e influencers alineados con discursos favorables al régimen cubano.
De acuerdo con la información divulgada, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), adscrita al Departamento del Tesoro, envió solicitudes formales conocidas como “Requests for Information” (RFI) tanto a Hasan Piker como a Susan Medea Benjamin, cofundadora de la organización CodePink. Las citaciones exigieron detalles sobre gastos, financiamiento, comunicaciones y actividades desarrolladas durante las visitas a Cuba.
Las autoridades estadounidenses intentaron determinar si durante esos viajes se produjeron transacciones o coordinaciones prohibidas bajo el actual régimen de sanciones impuesto contra La Habana. La investigación también buscó establecer si existieron contactos directos con funcionarios, entidades estatales o estructuras controladas por el aparato político cubano.

Activistas procastristas respaldan a la dictadura cubana
El caso formó parte de una investigación más amplia impulsada por los departamentos del Tesoro, Justicia y Estado para detectar posibles operaciones de influencia extranjera dentro del territorio estadounidense. Según Fox News Digital, los investigadores federales concentraron parte de sus esfuerzos en identificar redes de activistas procastristas involucradas en campañas políticas, propaganda ideológica y apoyo logístico favorable al régimen castrista.
Las pesquisas también alcanzaron a unas 145 organizaciones bajo sospecha de participar en operaciones de respaldo político a La Habana. Funcionarios estadounidenses analizaron además las actividades de aproximadamente 40 ciudadanos norteamericanos presuntamente vinculados con el envío de bienes y suministros hacia Cuba mediante convoyes y flotillas organizadas durante este año.
Dentro del expediente federal apareció igualmente el nombre del empresario Neville Roy Singham, señalado por financiar durante años organizaciones asociadas a narrativas prochinas, procastristas y antiestadounidenses. Según el reporte, investigadores examinaron transferencias millonarias dirigidas hacia grupos activistas relacionados con campañas ideológicas internacionales.
El informe de Fox News Digital también indicó que Singham habría destinado cerca de 278 millones de dólares a organizaciones sin fines de lucro vinculadas con causas políticas de izquierda radical. Entre las entidades beneficiadas figuró CodePink, organización que recibió aproximadamente 1,33 millones de dólares después del matrimonio entre Singham y Jodie Evans, otra de las cofundadoras del grupo y también bajo investigación por su presunta implicación en el viaje realizado a Cuba por activistas procastristas.
Washington endureció la presión contra estructuras vinculadas al castrismo
La investigación federal coincidió además con un endurecimiento de la política de Washington hacia el régimen cubano bajo la administración del presidente Donald Trump. Durante las últimas semanas, Estados Unidos reforzó sanciones económicas contra estructuras controladas por las Fuerzas Armadas cubanas, especialmente contra GAESA, conglomerado empresarial señalado por Washington como uno de los principales pilares financieros de la dictadura.
En paralelo, fiscales federales estadounidenses avanzaron en acciones judiciales relacionadas con el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate ocurrido en 1996, caso que volvió a colocar bajo presión internacional a figuras históricas del castrismo, incluido Raúl Castro.
El nuevo frente abierto contra activistas procastristas reflejó la creciente preocupación de sectores políticos estadounidenses por el alcance de campañas de influencia relacionadas con gobiernos autoritarios aliados de Cuba, China y Venezuela.
Los reportes de medios conservadores estadounidenses tras consultar a expertos en el área advirtieron que varias de estas organizaciones operaron durante años bajo estructuras de financiamiento poco transparentes mientras promovían narrativas alineadas con intereses adversarios a Washington.
Hasta el momento, ni Hasan Piker ni los representantes de CodePink ofrecieron declaraciones públicas detalladas sobre el contenido específico de las citaciones federales.