El canciller del régimen castrista, Bruno Rodríguez, volvió a hacer gala de su principal cualidad, el berrinche, para desmentir las acusaciones sobre la participación de la tiranía en redes de corrupción que desfalcan los fondos públicos de Medicare, señalando que estas afirmaciones carecen de fundamentos y forman parte de una campaña de desprestigio orquestada desde Florida.
El propio funcionario de la dictadura, a través de una publicación en la plataforma X, calificó las declaraciones de las autoridades estadounidenses como simples “calumnias” promovidas por sectores que se oponen al sistema totalitario cubano.
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Respuesta de Bruno Rodríguez
Este escenario conflictivo surgió tras la reciente comparecencia del director de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, Mehmet Oz, en el canal Fox News, donde el funcionario vinculó directamente a la cúpula de la isla con operaciones fraudulentas de equipos médicos que jamás se entregan, facilitando el escape de los delincuentes hacia el territorio cubano con el botín obtenido.
“Recientes declaraciones de funcionarios del Gobierno de Estados Unidos especulan, sin evidencia alguna, que el Gobierno de Cuba podría estar involucrado en fraudes al programa estadounidense de salud Medicare, en el sur de la Florida. Se trata de una calumnia más, promovida por sectores anticubanos en ese país”, escribió Bruno Rodríguez.
Recientes declaraciones de funcionarios del Gobierno de Estados Unidos especulan, sin evidencia alguna, que el Gobierno de #Cuba podría estar involucrado en fraudes al programa estadounidense de salud #Medicare, en el sur de la Florida. Se trata de una calumnia más, promovida por… https://t.co/l1BBYqRcmU
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) April 8, 2026
El esbirro diplomático intentó limpiar la imagen de la tiranía asegurando que existe una postura inflexible contra los delitos transnacionales, aunque la realidad migratoria y financiera demuestre lo contrario.
“Cuba tiene una posición firme de rechazo a este y otros delitos transnacionales. Eso lo conoce bien el Gobierno de Estados Unidos, el cual ha intercambiado y coordinado con el cubano acciones conjuntas sobre terrorismo, asistencia judicial, seguridad comercial, tráfico ilícito de drogas, tráfico de migrantes y fraude migratorio, ciberdelitos, lavado de activos y delitos financieros; si bien, como norma, no ha habido una conducta recíproca de parte de las autoridades estadounidenses”, agregó Bruno Rodríguez.
Dicho esto, mientras la población sufre una miseria extrema y escasez de medicamentos por la incompetencia del régimen castrista, el canciller Bruno Rodríguez prefirió atacar otra vez a Washington en lugar de explicar cómo los defraudadores encuentran refugio seguro bajo el amparo de la cúpula comunista.
La controversia persiste debido a que las estafas millonarias en el sur de Florida representan un golpe severo al sistema de bienestar norteamericano, mientras los cómplices del régimen evaden la justicia internacional refugiándose en la impunidad de la isla.
De hecho, hay muchos casos de delincuentes que estafaron al Medicare que han sido detenidos justo antes de abordar aviones rumbo a la mayor de las Antillas, algo que, Bruno Rodríguez, como de costumbre, prefirió ignorar deliberadamente.
Declaraciones del doctor Oz sobre el fraude
En sus declaraciones, el doctor Oz fue contundente y sin “pelos en la lengua” a la hora de acusar al régimen cubano de los fraudes contra el Medicare.
“Casualmente me encuentro en el sur de Florida ahora mismo. Aquí hay el doble de proveedores de equipos médicos duraderos que de restaurantes McDonald’s (…) ¡Aquí hay un fraude desenfrenado y creemos que el Gobierno cubano podría estar involucrado en esto!”, dijo en su momento.

Casos documentados
Detenciones como las de Ernesto Cruz Graveran, Fernando Espinosa León y Edelberto Borges Morales, son solo algunos de los casos que sustentan las acusaciones de Oz. Mientras tanto, Bruno Rodríguez no hace más que atacar sin sentido a las autoridades norteamericanas, pataleando y lanzando berrinches a diestra y siniestra, con el mismo discurso vacío de siempre y sin poder defenderse con pruebas reales.
