El régimen de Cuba enfrenta acusaciones directas por su presunta participación en redes de corrupción que saquean los fondos públicos de Medicare, mediante la ejecución de operaciones fraudulentas radicadas principalmente en el sur de Florida.
La información fue difundida por Mehmet Oz, quien desempeña el cargo de director de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid de Estados Unidos, durante una reciente comparecencia en el medio de comunicación Fox News.

Denuncias de vínculos entre la dictadura cubana y el fraude a Medicare
El funcionario estadounidense vinculó estas actividades ilícitas con la presencia masiva de negocios sospechosos en Miami, donde se registran estafas millonarias por la facturación de equipos médicos que nunca llegan a los pacientes, facilitando el escape de los criminales hacia la isla tras obtener el botín.
“Casualmente me encuentro en el sur de Florida ahora mismo. Aquí hay el doble de proveedores de equipos médicos duraderos que de restaurantes McDonald’s (…) ¡Aquí hay un fraude desenfrenado y creemos que el Gobierno cubano podría estar involucrado en esto!”, manifestó Mehmet Oz.
Estas declaraciones surgen debido a que los delincuentes vinculados a la tiranía castrista aprovechan la cercanía geográfica para mover el capital robado fuera de la jurisdicción norteamericana, evadiendo la justicia después de desfalcar al sistema de salud destinado a los más necesitados.

Modus operandi y la protección de la tiranía en La Habana
En ese sentido, las investigaciones federales exponen que los esbirros económicos del régimen utilizan identidades falsas para cobrar por servicios inexistentes en Medicare, huyendo posteriormente hacia el refugio seguro que les garantiza la dictadura en La Habana para no devolver el dinero.
Un ejemplo de esta impunidad organizada es el caso de Ernesto Cruz Graveran, quien fue interceptado por agentes de seguridad cuando intentaba refugiarse en la isla tras robar más de dos millones de dólares al Medicare mediante engaños administrativos.
Asimismo, estas maniobras de robo afectan gravemente la sostenibilidad del programa Medicaid, el cual garantiza la atención de familias en situación de pobreza y ciudadanos con discapacidades que dependen de la administración estatal y federal para sobrevivir.
Por todo lo anterior, el monitoreo sobre las transacciones financieras hacia el Caribe se ha intensificado, considerando que la dictadura cubana facilita la logística para que estos malversadores operen con total libertad mientras el pueblo sufre carencias extremas por su gestión incompetente y represiva.
Condenas a cubanos por estafas millonarias
Partiendo de lo anterior, hay que decir que son varios los cubanos que se han visto involucrados, precisamente, en estafas al Medicare. El año pasado, Fernando Espinosa León, de 60 años, propietario de Global Medical Supply Inc., fue declarado culpable de fraude al sistema de salud federal y robo de identidad agravado.
El juez federal Thomas P. Barber, del Distrito Medio de Florida, impuso la condena de cinco años y ordenó el decomiso de $4,013,148.76, suma obtenida ilegalmente a través del delito.
PUEDE INTERESAR: Cubano recibe más de cinco años de cárcel en EE.UU. por fraude a Medicare
Según los documentos judiciales, Espinosa robó información personal de beneficiarios de Medicare y profesionales médicos para facturar equipos duraderos que nunca fueron prescritos ni suministrados.
Entre junio y septiembre de 2020, utilizó los servicios de un facturador externo para presentar reclamos fraudulentos, obteniendo más de 4 millones de dólares, en pagos ilícitos depositados en una cuenta bajo su control.

Arrestado antes de huir a Varadero
Para la misma época, otro cubano, Edelberto Borges Morales (62), residente en Hialeah, fue arrestado a cuando intentaba abordar un vuelo a Varadero.
Borges Morales está acusado de lavar 1.9 millones de dólares provenientes de un fraude a Medicare por 41 millones de dólares, mediante tres empresas de equipos médicos en el sur de Florida.
Las compañías One-Star Professional Services Inc., Med-Union Medical Center Inc. y Vida Med Center LLC. facturaron suministros nunca entregados. Lo más llamativo: parte del dinero fue enviado a Cuba.