El régimen castrista demostró este viernes que continúa intensificando la represión dentro de la isla tras revelarse que el luchador cubano Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido en el mundo de las artes marciales mixtas como “Spiderman”, fue arrestado de manera violenta en La Habana por un grupo de hombres que no portaban uniforme ni identificación visible.
El periodista José Raúl Gallego fue quien dio a conocer la denuncia tras recibir el testimonio directo de un familiar del deportista.
Según la información que llegó a manos de Gallego, la detención ocurrió en la calle 90, entre 41 y 43, en el municipio de Marianao, a escasos metros del complejo deportivo Jesús Menéndez.
Apenas dos horas antes del injustificado arresto, el propio Martín Gutiérrez compartió en sus redes sociales un video en el que entrenaba con normalidad, sin sospechar que ese sería su último registro público antes de ser silenciado.
“Un vehículo negro con oficiales vestidos de civil que le dieron una brutal golpiza y se lo llevaron”, escribió Gallego al difundir la denuncia en su Facebook.
En ese sentido, trascendió que la familia del luchador cubano quedó en la más absoluta incertidumbre. Nadie le informó adónde trasladaron al deportista ni cuál era su estado físico luego de la agresión.

Para agravar la angustia, el teléfono de Martín Gutiérrez continuó recibiendo llamadas a través de WhatsApp sin que nadie contestara, y los mensajes enviados tampoco llegaron a su destino.
El medio independiente CubaNet intentó comunicarse con él directamente a su número personal, pero tampoco obtuvo respuesta.
El luchador cubano llevaba varios días desafiando al castrismo desde el balcón
Cabe mencionar que el luchador cubano llevaba aproximadamente una semana protestando de forma pacífica desde el balcón de su vivienda en la avenida 31 de La Habana, frente a la terminal de El Lido.
Durante ese tiempo, ningún funcionario del régimen se presentó ante él para confrontarlo, lo que Martín Gutiérrez interpretó públicamente como una señal inequívoca del miedo que paraliza a las estructuras del poder castrista.
En su sexto día de protesta consecutiva, el deportista grabó uno de sus mensajes más contundentes: “El sistema comunista está muerto”. También reveló que agentes de la Seguridad del Estado visitaron a su madre en lugar de ir directamente a encararlo, una táctica de intimidación indirecta característica del aparato represivo cubano.
“No va a venir nadie”, afirmó con calma ante la cámara, retando a las autoridades a dar la cara.
El luchador cubano también respondió con firmeza a los intentos de desacreditarlo que circularon en ese período. Sectores vinculados al oficialismo insinuaron que su conducta obedecía a problemas mentales o al consumo de sustancias.
Él lo negó sin rodeos en un video difundido por el rapero y activista Eliécer Márquez Duany, conocido como El Funky.
“Yo no meto nada hace años en mi cuerpo. Como pueden ver estoy muy bien mentalmente, físicamente y espiritualmente”, afirmó.
El perfil de un campeón que eligió hablar
Martín Gutiérrez no es un ciudadano anónimo. Es el campeón de artes marciales mixtas de la Cuban Fighting League en la categoría de 135 libras, un título que ganó con trabajo y disciplina dentro de un sistema que ahora lo persigue por abrir la boca. Su protesta no fue un arrebato ni un acto espontáneo, sino una interpelación sostenida, calculada y valiente a un régimen que lleva décadas prometiendo igualdad mientras millones de cubanos rebuscan comida en la basura.
El luchador cubano denunció esa realidad sin tapujos y describió una Cuba donde mujeres y niños hurgan en los desperdicios para alimentarse, mientras una pequeña élite disfruta de privilegios que el discurso revolucionario siempre prometió abolir.
“No hay igualdad ni en la pobreza”, señaló en uno de sus videos el luchador cubano, una frase que resume con brutal precisión la farsa del igualitarismo castrista.
La hipocresía de Díaz-Canel queda al desnudo
La detención del luchador cubano ocurrió en un momento particularmente revelador. Recientemente, el puesto a dedo Miguel Díaz-Canel compareció ante las cámaras del programa Meet the Press de NBC News y aseguró que en Cuba las personas se manifiestan “a diario” contra la Revolución “y no están en prisión”. Afirmó además de forma descarada que en la isla no existen presos políticos.
LEE TAMBIÉN: La soberanía secuestrada: cuando el régimen cubano “confunde” su SUPERVIVENCIA con la del PUEBLO CUBANO