El cubano Diosme Fernández Hano de 44 años, mejor conocido como “Papito”, pensó haber dado el golpe perfecto, luego de robar un camión blindado en Fort Myers en el año 2009 con su colega Reinaldo Arrastia y salir impune, reseña El Nuevo Herald.
Pero un error lo condujo directamente a la cárcel y hoy purga una pena de 10 años.
En aquél momento, los maleantes asaltaron un vehículo de la empresa de seguridad Brinks, llevándose casi 1,8 millones de dólares.
El robo fue violento, al mejor estilo de Hollywood. Tras minimizar a los agentes de seguridad, huyeron en un vehículo Pontiac rojo que dejaron abandonado más adelante.
La policía inició la investigación, pero tuvo que ser detenida por falta de pruebas. Esto mientras Fernández huía a Cuba con una gran cantidad de dinero que escondió en su tierra natal Pinar del Río.
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El hombre pagó 10 mil dólares a un lanchero para que los llevara a la Isla comunista. Allí permaneció por cuatro años, se dio lujos, compró casa, pero el dinero comenzó a escasear y decidió volver a Estados Unidos.
Los registros del Departamento de Seguridad Nacional indican que Fernández ingresó de nuevo a Estados Unidos el 11 de abril del 2014 por el punto de control en Laredo, Texas, y según los datos del Departamento de Vehículos y Seguridad de las Carreteras de Florida, comenzó a vivir en una residencia en Hialeah.
Arrastia por su parte, tomo un perfil más bajo, nada se sabe de él en ese lapso de tiempo.
El desenlace
Pero toda la cuartada se vino abajo en septiembre de 2014, cuando un informante confidencial contó al FBI que un conocido de Cuba había alardeado de haber robado en el 2009 un camión blindado en Fort Myers junto a amigo de nombre Reinaldo Arrastia.
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El informante dijo que Fernández le había revelado que los empleados del camión habían formado parte del atraco y que el golpe a uno de ellos había sido parte del plan para despistar a las autoridades. Aunque las autoridades ya sospechaban esto, ninguno de los trabajadores de Brinks fue acusado formalmente.
Fernández mencionó que le habían colocado una bomba al carro abandonado para borrar las evidencias, pero ésta nunca se activó.
El informante tuvo que confesar además a las autoridades que los había ayudado, sin supuestamente saberlo, a realizar el robo. El hombre, cuya identidad no ha sido revelada, había pasado a Fernández la información de una mujer que estaba vendiendo su viejo auto Pontiac en el 2009.
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Ante las nuevas pruebas, las autoridades lograron en el 2015 obtener una muestra de ADN de Fernández que concordó con la encontrada seis años antes en el vehículo abandonado. ‘Papito’ fue detenido en agosto de ese mismo año y Arrastia en abril del 2016.
El informante enfrenta cargos por conspiración, organizar un fraude con un vehículo y realizar un fraude de seguro de carro. Tanto Fernández como Arrastia deberán estar en libertad condicional por tres años después de cumplir su condena en prisión.
Se desconoce si todavía queda algún dinero escondido en Pinar del Río.
Redacción Cubanos por el Mundo