El excongresista cubanoamericano de Florida, David Rivera, fue declarado culpable este 1 de mayo por un jurado federal en Miami tras comprobarse que actuó clandestinamente como operador político a favor del régimen de Nicolás Maduro, en un caso que sacude el escenario político del sur de Florida y expone la penetración de intereses chavistas en territorio estadounidense.
La condena incluye cargos por actuar como agente extranjero no registrado, conspiración y lavado de dinero, en una trama que, según la Fiscalía, tenía como objetivo influir en la política de Estados Unidos para favorecer a la dictadura venezolana. El veredicto marca un golpe contundente contra las redes de cabildeo oculto que operan al servicio de regímenes autoritarios.
El fallo confirmó que Rivera participó en una asociación delictuosa destinada a blanquear la imagen de un régimen que sistemáticamente viola los derechos humanos, operando en las sombras para intentar aliviar la presión internacional sobre la cúpula chavista.
El proceso judicial, que se extendió durante cinco semanas, desnudó cómo este excongresista de Florida utilizó su influencia política para beneficiar a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Las pruebas presentadas por la Fiscalía revelaron que la empresa Interamerican Consulting, propiedad de Rivera, firmó un contrato por 50 millones de dólares con una filial estadounidense de la petrolera venezolana.
El objetivo real de este acuerdo no fue la consultoría técnica, sino el cabildeo directo ante figuras clave de la Casa Blanca y el Capitolio para buscar un acercamiento diplomático que favoreciera a la dictadura de Maduro, quien fue capturado el pasado 3 de enero por fuerzas militares de Estados Unidos tras una operación en Caracas.
Según los fiscales, Rivera y su socia, Esther Nuhfer, actuaron movidos estrictamente por la codicia. Roger Cruz, fiscal asistente, afirmó con claridad que si estos movimientos hubieran salido a la luz en su momento, las trayectorias públicas de los implicados habrían terminado de inmediato.
Excongresista recibió dinero del régimen de Maduro
Durante las audiencias en el Tribunal Federal de Distrito de Miami, se supo que Rivera recibió al menos 20 millones de dólares antes de que el contrato fuera rescindido.

Ese dinero se repartió entre el excongresista de Florida, Nuhfer y otros colaboradores que no enfrentaron cargos. La narrativa de la defensa, que intentó presentar a Rivera como un “agente doble” que en realidad buscaba la salida de Maduro del poder, no convenció al jurado, quien declaró al republicano y a su cómplice, culpables de todos los cargos, incluidos no registrarse como agente extranjero ante el Departamento de Justicia y conspiración para cometer lavado de dinero como parte de su trabajo para el régimen Nicolás Maduro.
La investigación también apuntó a conexiones directas con figuras del alto mando chavista, incluyendo a la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez (ahora “presidenta encargada” de Venezuela), lo que refuerza la tesis de que la operación no fue un esfuerzo aislado, sino parte de una estrategia más amplia del régimen para infiltrar espacios de poder en Estados Unidos.
El juicio contó con testimonios de alto perfil, incluyendo al secretario de Estado, Marco Rubio. El funcionario cubanoamericano, quien fue amigo cercano del excongresista de Florida en el pasado, declaró que desconocía por completo las gestiones secretas que su antiguo aliado realizaba a favor de los intereses venezolanos.
Rubio enfatizó que, en sus reuniones con el excongresista Rivera, este jamás mencionó estar bajo la nómina de una entidad controlada por el Palacio de Miraflores.
La jueza Melissa Damian, tras escuchar el veredicto, no mostró clemencia y ordenó la detención inmediata del excongresista de Florida. Aunque la defensa argumentó que Rivera no representaba un peligro de fuga debido a sus lazos familiares en Georgia, la magistrada coincidió con el planteamiento de la fiscalía sobre el riesgo de evasión dada la gravedad de los delitos y los recursos financieros manejados.
Rivera, quien mantuvo un semblante frío durante la lectura del fallo, salió de la sala esposado por los alguaciles federales, marcando un final humillante para quien alguna vez ostentó el honor de representar a los ciudadanos en Washington.
La sentencia final se dictará el próximo 20 de julio, y se estima que el congresista David Rivera podría pasar al menos una década tras las rejas por su complicidad con el aparato chavista. Entretanto, a Nuhfer, una consultora política afincada en Miami de 52 años, la jueza le concedió la libertad bajo fianza.
Es importante mencionar que mientras el pueblo venezolano padece una crisis humanitaria sin precedentes, la cúpula gobernante destinó millones de dólares para financiar a este excongresista de Florida, esperando que su posición privilegiada sirviera para normalizar la tiranía. Sin embargo, el sistema legal estadounidense demostró que la justicia llega incluso a aquellos que creen que sus conexiones políticas los sitúan por encima de la ley.
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