La deportación de Rogelio Bolufé, exoficial del Ministerio del Interior (MININT) de Cuba, atiza el debate sobre la presencia en EE.UU. de testaferros al servicio del castrismo.
Bolufé, conocido por sus vínculos con la familia Castro, fue deportado de Estados Unidos, según fuentes citadas por el influencer Alex Otaola. Reportes confirmaron que ya no figura en la base de datos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Según información difundida, su hijo validó la salida del país y el arribo a la isla mediante mensaje de texto.
El caso de la deportación de Rogelio Bolufé ha generado reacciones encontradas en el exilio cubano y dentro de la isla, confirmando las contradicciones del régimen y las políticas migratorias estadounidenses.
Deportación de Rogelito Bolufé y su arresto en Miami-Dade
Bolufé fue detenido en el condado de Miami-Dade en agosto de 2025. Como exmilitar vinculado durante más de 15 años a la seguridad personal de Fidel Castro, nunca obtuvo estatus legal en EE.UU., pese a mantener nacionalidad ecuatoriana y residencia en México.
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Su figura saltó a la polémica por la cercanía con Sandro Castro, nieto del fallecido dictador, con quien compartía fiestas y negocios en La Habana.
“Ya está con quien nunca debió separarse. Ya está con Sandro Castro, con su hijo”, se escuchó en mensajes difundidos.
El entorno del deportado confirmó que “no aparece en la base de datos de Ice” y que “Sandro Castro publicó un video de alegría porque está volviendo el más grande de todos”, comentó Otaola, mientras el perfil de Facebook del susodicho pasó a llamarse Abu Bakr Bolufe.
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La paradoja de la Lista Nacional de Terroristas del régimen
Paradójicamente, el propio régimen cubano había incluido el nombre de Bolufé en su Lista Nacional de Terroristas, acusándolo de presunto sabotaje contra infraestructura energética.
Sin embargo, el regreso fue celebrado dentro de la isla por allegados al castrismo. Voces del exilio, en cambio, cuestionan el doble rasero de un aparato que primero lo señaló y ahora lo recibe.

El caso de la deportación de Rogelio Bolufé reabre el debate sobre los exfuncionarios del régimen que buscan refugio en el país que combatieron desde el poder.
Esyo confirma las complejidades migratorias y de seguridad. Bolufé, quien se presentó en su momento como exmayor del MININT, enfrentó un proceso que culminó en su deportación.
Reacciones en el exilio y el debate abierto sobre represores
Mientras algunos celebran la aplicación de la ley migratoria, otros cuestionan si figuras vinculadas a la represión deberían recibir protección en Estados Unidos.
Pero este caso trasciende lo individual y toca fibras sensibles del exilio y la oposición al régimen.
El episodio también pone de relieve los desafíos para las autoridades estadounidenses al manejar casos de exoficiales cubanos con antecedentes penales y vínculos con la tiranía de La Habana.
La deportación de Rogelito Bolufé no solo cierra un capítulo personal marcado por arrestos y polémicas, sino que confirma una vez más la coherencia en las políticas hacia exfuncionarios del MININT y el tratamiento de quienes, en su momento, formaron parte de estructuras de poder en la isla.