En los últimos días una fracción de tres metros cuadrados de falso techo se cayó en una sala de parto del Hospital Provincial Antonio Luaces Iraola, en Ciego de Ávila, debido al delicado estado que presenta la infraestructura.
Así lo denunció esta semana el periódico comunista local Invasor, señalando que «el derrumbe vino a ser la gota que colmó la asistencia médica en la Unidad Obstétrica avileña, por años sometida a acciones de reparación y mantenimiento continuas, que no constituyeron soluciones definitivas».
El estado de la infraestructura es delicado. Por ello, el director del hospital, Alberto Moronta Enrique, indicó que se deben reparar completamente dichas salas.
Deben «eliminar filtraciones y conductos de ventilación en desuso, impermeabilizar la cubierta, mejorar la iluminación, enchapar, restaurar la carpintería, arreglar las redes hidrosanitarias y las bóvedas de los salones quirúrgicos», explicó Moronta Enrique sobre las reparaciones que necesita este hospital de Ciego de Ávila.
Para ello, la asistencia de partos y cesáreas pasaría al Hospital General Docente Roberto Rodríguez, en Morón, otro que tampoco está equipado para atender nacimientos en la mal llamada “potencia médica”.
Precisamente, las instalaciones obstétricas de Morón se encuentran todavía en lentas obras de construcción, por lo que las embarazadas mostraban resistencia en ser atendidas allí, lo que generó un sobrecargo de gestantes en Ciego de Ávila. Ahora, las féminas deberán regresar a ser atendidas en este centro de salud.
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El viacrucis de dar a luz en Ciego de Ávila
El periódico comunista reconoció que dar a luz en Ciego de Ávila se ha convertido en un verdadero sacrificio, entre las infraestructuras dañadas y los vagos “esfuerzos” del régimen por tan siquiera reparar una pared.
«Dar a luz en los próximos meses será, más que nunca, un hándicap en la cadena de atenciones, donde prácticas y protocolos convivirán con los esfuerzos por levantar una pared. Todo condicionado por la presión de las salas repletas y los traslados a destiempo»
indicó Invasor
La escasez de insumos médicos y la crisis sanitaria han provocado un alto índice de embarazadas con anemia, aumento de la mortalidad infantil y más abortos. Ello sin mencionar la violencia obstétrica que decenas de antillanas han sufrido en las instalaciones de la “potencia médica”.
Redacción Cubanos por el Mundo




