El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, designado a dedo por Raúl Castro en 2018, sin haber sido elegido por el pueblo cubano, agradeció públicamente este lunes al presidente colombiano, Gustavo Petro, por su rechazo a una eventual agresión militar contra la isla.
El cruce de mensajes en la red social X ha generado una fuerte polémica por el contraste evidente entre el discurso de “paz” y “soberanía” que ambos proclaman y la realidad que viven sus pueblos.
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Los cubanos y las cubanas queremos hace décadas librarnos de la dictadura que te formó, que tú apoyas y que nos priva de vías democráticas para decidir el futuro del país. Por eso cada día más personas, dentro y fuera del país, apoyan cualquier salida que cambie esta situación.
— José Raúl Gallego (@joseraul86) May 2, 2026
Mientras Díaz-Canel y Petro invocan la figura de José Martí y reivindican el Caribe como “Zona de Paz”, la opinión pública dentro y fuera de Cuba recuerda que el régimen cubano enfrenta una de las peores crisis humanitarias y represivas de su historia, y que el mandatario colombiano, exintegrante del M-19, llegó al poder con un pasado vinculado a un grupo guerrillero responsable de secuestros, atentados y la toma del Palacio de Justicia en 1985.
Saca el nombre de José Martí de tu boca. Años de complicidad con el castrismo y ahora de pronto te preocupan los cubanos?
— Mag Jorge Castro🇨🇺 (@MagJorgeCastro) May 2, 2026
Sinvergüenza.
Díaz-Canel: un gobernante sin votos, puesto a dedo por Raúl Castro
Es necesario subrayarlo: Miguel Díaz-Canel no es un presidente elegido por el pueblo cubano. Su llegada al poder en 2018 fue resultado de una decisión interna del Partido Comunista de Cuba, único partido permitido en la isla, y de la voluntad personal de Raúl Castro, quien lo eligió como su sucesor para garantizar la continuidad del régimen tras seis décadas de hegemonía castrista.
En Cuba no existen elecciones libres, plurales ni multipartidistas. La Asamblea Nacional, que formalmente “designa” al gobernante, está integrada por candidatos previamente filtrados por el aparato del Partido Comunista.
No hay oposición legal, ni prensa libre, ni candidaturas independientes. Por eso, llamar “presidente” a Díaz-Canel —en el sentido democrático del término— es, cuanto menos, una imprecisión: se trata de un funcionario puesto a dedo, sin mandato popular, que continúa ejecutando las directrices históricas de la dictadura cubana.
El mensaje de Petro: un discurso de paz desde un pasado guerrillero
En su publicación del 2 de mayo, Gustavo Petro afirmó no estar de acuerdo con una agresión militar contra Cuba y aseguró que el Caribe debe ser respetado como zona de paz. Sostuvo además que “son los cubanos y cubanas los únicos dueños de su país” y rindió homenaje a José Martí.
El llamado a la paz del mandatario colombiano, sin embargo, no se sostiene fácilmente cuando se contrasta con su propia trayectoria. Petro fue militante del Movimiento 19 de abril (M-19), una organización guerrillera responsable de secuestros, asesinatos selectivos, robo de armas y la sangrienta toma del Palacio de Justicia en Bogotá, hechos por los que ha sido cuestionado durante toda su carrera política.
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Plaga de mierda amigo de Chávez, Fidel y del diablo pic.twitter.com/UYIFTevjvi
— Mephisto (@cristia28870744) May 2, 2026
Bajo su gobierno, además, Colombia atraviesa uno de los periodos más violentos de las últimas décadas. La política de la llamada “paz total” ha derivado en el fortalecimiento de disidencias de las FARC, el Clan del Golfo y el ELN; las masacres, los homicidios de líderes sociales y los desplazamientos forzados se han disparado, mientras crece el descontento ciudadano por el deterioro de la seguridad y la economía.
La respuesta de Díaz-Canel: el funcionario del régimen que habla de paz mientras reprime a su pueblo
En su mensaje, Díaz-Canel hizo suyas las palabras de Petro, aseguró que un ataque a Cuba sería un ataque a Latinoamérica y citó a José Martí para advertir sobre la influencia de Estados Unidos en las Antillas. Cerró su publicación con la etiqueta #ZonaDePaz.
Pa' tú… pic.twitter.com/YsZNX7e8uB
— Rₒₙₐₗd Rₑₐgₐₙ Cᵤbₐₙₒ (@ReaganCubano) May 4, 2026
El discurso, sin embargo, choca de frente con la realidad del pueblo cubano. Cuba no es un país libre ni soberano: es una dictadura de partido único que desde hace más de seis décadas mantiene en el poder a una misma cúpula política, sin elecciones libres, sin prensa independiente, sin derecho a la protesta y sin separación de poderes.

Mientras el funcionario designado por Raúl Castro habla de paz, dentro de la isla:
- Cientos de presos políticos continúan encarcelados, muchos tras las protestas pacíficas del 11 de julio de 2021 (11J), según organizaciones como Prisoners Defenders, Justicia 11J y Human Rights Watch.
- El pueblo cubano sufre apagones diarios, escasez crónica de alimentos, medicinas y combustible, y una inflación que ha llevado a buena parte de la población a la extrema miseria.
- Se ha producido el mayor éxodo migratorio de la historia de Cuba, con cientos de miles de cubanos que han huido de la isla en los últimos años hacia Estados Unidos, España, México y otros destinos.
- La persecución contra activistas, periodistas independientes, artistas y opositores es sistemática, documentada por la ONU, la OEA y múltiples ONG internacionales.
“Zona de paz” para los regímenes, no para los pueblos
El concepto de “Zona de Paz” invocado por Díaz-Canel y Petro respaldándolo, fue proclamado por la CELAC en 2014. Sin embargo, en boca del régimen cubano, esa expresión se ha convertido en un escudo retórico que protege a la dictadura de cualquier presión internacional, mientras reprime con dureza a quienes dentro de la isla se atreven a alzar la voz.
Para miles de cubanos en el exilio, las palabras del designado por Raúl Castro y de su aliado colombiano resultan profundamente dolorosas. No hay paz donde hay represión. No hay soberanía donde el pueblo no puede elegir. No hay libertad donde miles huyen al mar para escapar.
Una alianza ideológica que se tambalea
El intercambio entre Díaz-Canel y Petro confirma la sintonía ideológica entre el régimen cubano y los gobiernos del autodenominado Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, que en los últimos años han cerrado filas en torno a La Habana, Caracas y Managua, mientras sus propios países viven crecientes crisis sociales, económicas y de seguridad.
La publicación de Díaz-Canel ha generado fuerte rechazo en redes sociales, especialmente entre la diáspora cubana, que recuerda diariamente al mundo lo que significa vivir bajo un régimen que silencia, encarcela y empobrece a su propio pueblo en nombre de una supuesta “paz” que solo existe para quienes detentan el poder, sin haber sido nunca elegidos por nadie.
No… no es un ataque, es una fuerza de liberación de la tiranía que hoy encabezas.
— Yassel Borras Hernandez (@yasselcufree) May 4, 2026
Les llegó su hora.
USS Abraham Lincoln, el libertador. pic.twitter.com/50wUiUMyLR
Mientras tanto, en las calles de La Habana, Santiago de Cuba, Holguín o Camagüey, la realidad es otra: colas, apagones, hambre, represión y miedo. Esa es la verdadera “Zona de Paz” que el régimen cubano se niega a mostrar.