Las declaraciones de Donald Trump sobre Cuba en la ONU formaron parte de un discurso dedicado a la política exterior estadounidense y la situación internacional.
El presidente de Estados Unidos aseguró este martes ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que el régimen cubano atraviesa una presión sin precedentes y terminará cayendo.

Durante su intervención ante la 81ª Asamblea General, celebrada en Nueva York, Trump afirmó que su administración busca producir “un cambio fundamental” en la situación de la isla.
“El régimen comunista está bajo una enorme presión, la mayor presión que jamás haya tenido”, declaró el mandatario estadounidense. Acto seguido, describió a Cuba como “un Estado absolutamente fallido” y vaticinó que “caerá”.
La afirmación fue una de las referencias más directas realizadas por Trump acerca del futuro político de Cuba durante su actual mandato.
Trump menciona negociaciones dirigidas por Marco Rubio
En otro momento de sus declaraciones, el mandatario señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, se encuentra involucrado en conversaciones relacionadas con Cuba, aunque no ofreció detalles sobre sus objetivos, participantes o estado actual.
“Marco Rubio está llevando adelante las negociaciones”, expresó Trump, antes de agregar: “Veremos qué pasa”.
Sin embargo, Trump no precisó si se trata de contactos directos con representantes del régimen cubano, conversaciones con aliados regionales o negociaciones vinculadas con determinadas condiciones políticas.
El presidente insistió, además, en que Estados Unidos no permitirá que Cuba funcione como plataforma para la presencia de gobiernos considerados adversarios a escasa distancia del territorio estadounidense.
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“No permitiremos que una puerta de entrada sea utilizada por adversarios extranjeros para amenazar a Estados Unidos”, afirmó durante su intervención.
Las declaraciones de Trump sobre Cuba en la ONU vincularon de ese modo la política hacia la isla con los intereses de seguridad nacional de Washington y con la competencia geopolítica dentro del hemisferio occidental.
Acusaciones contra el régimen cubano
Trump también acusó a las autoridades de La Habana de mantener durante décadas relaciones con organizaciones comunistas y movimientos políticos de izquierda dentro de Estados Unidos.
Según el mandatario, el Departamento de Estado ha documentado vínculos del régimen cubano con “grupos subversivos y radicales”. En ese contexto mencionó al Partido Comunista de Estados Unidos, Antifa y sectores vinculados con el socialismo democrático.
“El comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba”, sostuvo Trump al cerrar el segmento de su discurso dedicado a la isla.
La referencia ocurrió dentro de una intervención más amplia sobre América Latina. Trump utilizó las acciones desarrolladas por su Gobierno en Venezuela como ejemplo de la determinación de Washington de impedir que amenazas extranjeras ganen influencia en el continente.
El mandatario aseguró que Estados Unidos está dispuesto a emplear sus recursos políticos, económicos y militares para proteger sus “intereses nacionales vitales” en el hemisferio. También relacionó esta estrategia con la lucha contra los cárteles y las redes criminales transnacionales.
Cuba dentro de la agenda internacional de Washington
El discurso estuvo marcado igualmente por las tensiones con Irán, la guerra entre Rusia y Ucrania y la rivalidad económica y tecnológica con China. Trump defendió una política exterior basada en la presión directa y en el fortalecimiento del poder estadounidense.
La situación cubana ocupó solo una parte de la intervención, pero las palabras empleadas por el presidente —incluida su afirmación de que el régimen “caerá”— concedieron especial relevancia al tema.
Aunque Trump no anunció nuevas medidas concretas contra La Habana, sus declaraciones apuntan a que Cuba continuará formando parte de la agenda de seguridad y política exterior de su administración.
La mención de conversaciones encabezadas por Marco Rubio también deja interrogantes sobre el rumbo que podría adoptar Washington. Hasta el momento del discurso no fueron divulgados detalles oficiales adicionales sobre esas gestiones.
Este pronunciamiento de Trump sobre Cuba en la ONU envió un mensaje tanto al régimen de Miguel Díaz-Canel como a la comunidad internacional y al exilio cubano: la Casa Blanca considera que la crisis de la isla ha alcanzado un punto crítico y anticipa cambios políticos.
El discurso del presidente atribuyó a Cuba nexos con redes comunistas estadounidenses y presentó su inminente caída como parte de la estrategia hemisférica del mandatario.