Un presunto plan de asesinato de Garry Kasparov, opositor al Kremlin y excampeón mundial de ajedrez, ha puesto bajo atención una red vinculada a la inteligencia rusa en la que figuran dos cubanos.
Oemis Romagoza Durruthy y Yaidel Delgado Suárez, alias “Vikingo”, están acusados en Nueva York de integrar una estructura que habría organizado vigilancia, sabotajes y operaciones contra disidentes. La conexión con Kasparov fue divulgada en informaciones atribuidas a El Mundo.
Se trata de una amenaza y de presuntos preparativos para atacar a opositores.
Qué se conoce del presunto plan de asesinato de Garry Kasparov
Según AS, que recoge información atribuida a El Mundo, las autoridades estadounidenses advirtieron a Kasparov durante el verano sobre un posible atentado. El ajedrecista habría recibido protección especial.
Hoy desvelamos en @elmundoes que Rusia lleva meses planeando matar al ajedrecista y líder disidente Garry Kasparov en Estados Unidos. https://t.co/TlIutgbqU9 Este verano las autoridades de EEUU comunicaron al fundador de Free Russia Forum que era "objetivo" de un plan del Kremlin… pic.twitter.com/Owy0s2m8gR
— Xavier Colás (@xaviercolas) September 30, 2026
Las informaciones también señalan como objetivo al exdiputado ruso Ilya Ponomarev, relacionado con un seguimiento en Washington y una oferta de 40.000 dólares para matarlo.
La revelación plantea una preocupación que trasciende al personaje: abandonar un país autoritario no garantiza quedar fuera del alcance de quienes pretenden silenciar a sus críticos. La operación mostraría cómo una persecución política puede convertirse en una amenaza organizada dentro del territorio donde el opositor busca seguridad.
La información periodística sobre Kasparov complementa un expediente judicial que utiliza identificaciones reservadas. Para entender el alcance del caso, esa separación resulta tan necesaria como conocer quiénes aparecen acusados.
“Vikingo”: vigilancia, mensajes cifrados y una oferta de 40.000 dólares
El expediente describe cómo Delgado Suárez y el venezolano Ángel Eduardo Castro contactaron con un venezolano residente en Brooklyn para vigilar a un disidente que creían ubicado en Washington. Le ofrecieron entre 1.000 y 1.500 dólares por fotografías y videos, y 40.000 dólares por ejecutar el crimen. El reclutado aceptó realizar vigilancia, pero rechazó matar personalmente al objetivo.
🕵️♂️🇨🇺 Dos cubanos están señalados como piezas clave en un plan vinculado a la inteligencia rusa para asesinar al opositor Garry Kasparov en Estados Unidos. Se trata de Oemis Romagoza Durruthy y Yaidel Delgado Suárez (“Vikingo”), incluidos en una red acusada formalmente por la… pic.twitter.com/xGhtvIpHPD
— Mario J. Pentón (@MarioJPenton) September 30, 2026
Las instrucciones atribuidas a “Vikingo” incluían borrar conversaciones, activar el modo avión y grabar desde lejos. Los mensajes empleaban referencias a medir terrenos y hacer una construcción para encubrir, según los investigadores, la vigilancia y el asesinato. Después del rechazo, Suárez preguntó por otras personas que pudieran realizar el trabajo.
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Ese paso de fotografiar una vivienda a buscar un ejecutor constituye uno de los elementos más graves del relato fiscal. La vigilancia habría servido para preparar una agresión, convirtiendo direcciones y rutinas personales en información útil para quienes pretendían atacar.
Romagoza, los cargos y el alcance de la acusación
Los fiscales atribuyen a Romagoza Durruthy funciones de coordinación y logística, incluidos ataques en Praga y Lituania durante 2024. También lo vinculan con imágenes de una residencia asociada al objetivo vigilado posteriormente en Estados Unidos.
Los cinco acusados enfrentan un cargo de conspiración para financiar terrorismo. Delgado Suárez, Castro y Yuri Khrameev afrontan además otro por conspiración para cometer asesinato por encargo. Al anunciarse los cargos permanecían prófugos; todos conservan la presunción de inocencia.
Rusia planificó matar a Kasparov y a otros disidentes este verano en EEUU https://t.co/2mDHBXt1ha pic.twitter.com/pcNaQeJf1H
— EL MUNDO (@elmundoes) September 30, 2026
La presencia de dos cubanos exige investigar responsabilidades individuales, sin convertir su nacionalidad en prueba contra otros. Los documentos revisados no atribuyen participación al Gobierno cubano. El presunto plan de asesinato de Garry Kasparov merece esclarecerse con pruebas: están en juego vidas, libertad de expresión y seguridad.