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Estados Unidos se desmarcó este viernes 6 de noviembre de la elección del diplomático cubano Richard Tur de la Concepción a la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto (ACABQ), el órgano de la ONU que revisa sus gastos. Washington lo había expulsado del país nueve días antes por un altercado en la Asamblea General.
La Asamblea General aprobó por consenso una lista con tantos candidatos como plazas vacantes para el período 2027-2029. Estados Unidos no bloqueó la decisión, pero el embajador Jeff Bartos, representante estadounidense para la Gestión y Reforma de la ONU, dejó constancia de su rechazo en el pleno.
«Unirnos al consenso no significa que respaldemos a cada candidato de la lista. Estados Unidos se desvincula de la elección de Cuba al Comité Consultivo», dijo Bartos, según el video de su intervención.
La ACABQ es un órgano subsidiario de la Asamblea General formado por 21 expertos, elegidos para mandatos de tres años. Examina las propuestas de presupuesto del secretario general y asesora a los Estados miembros en asuntos administrativos y financieros. Tur se incorporará en enero de 2027.
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Bartos: «Por este matonismo lo recompensamos»
El embajador recordó que su delegación pasó el último año presionando por recortes en la organización. «Juntos logramos recortes presupuestarios históricos, racionalizamos miles de puestos y acabamos con décadas de despilfarro institucional», dijo.
«Sin embargo, hoy esta Asamblea les ha dado a los contribuyentes que trabajan duro otra razón para preguntarse para qué molestarse. Ustedes eligieron a un compinche expulsado del régimen cubano para el mismo comité encargado de examinar miles de millones en gastos de la ONU».
Bartos acusó a Tur de haber intentado, «hace apenas un par de semanas», intimidar a empleados de la ONU para silenciar al embajador Mike Waltz, representante permanente de Estados Unidos, y de agredir a un diplomático estadounidense que lo estaba grabando.
«Y por este matonismo, todos nosotros, por consenso, lo recompensamos con un estipendio de 180.000 dólares al año libre de impuestos. ¿Para qué? Para teletrabajar desde La Habana, mientras sus contribuyentes, nuestros contribuyentes, pagan la cuenta del trabajo que hacemos aquí en Nueva York».
El diplomático estadounidense comparó esa cifra con lo que gana en un año un trabajador cubano promedio. Tur no podrá ejercer el cargo desde Nueva York porque tiene prohibida la entrada en Estados Unidos.
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Una advertencia sobre los fondos de Washington para la ONU
Bartos dijo que el consenso de este viernes no honra el compromiso con el personal de la ONU sobre el terreno, con las personas que protege y con los contribuyentes que lo financian. «Nuestro consenso de hoy no honra ese credo», afirmó.
Luego llevó el caso al debate sobre el dinero que Estados Unidos y otros países aportan al organismo. «Hay un debate encendido en muchos de nuestros países sobre si esta institución merece seguir recibiendo fondos de nuestros contribuyentes. Durante el último año hemos luchado para demostrar que sí», dijo.
Al inicio de su intervención también lanzó un aviso a otras delegaciones por las negociaciones de un segundo órgano: «A quienes en esta sala están jugando con el consenso sobre el Comité Asesor de Auditoría Independiente: tomen nota de que hay otras formas de hacer esto».
El altercado del 27 de octubre y la expulsión del diplomático cubano
El choque ocurrió el 27 de octubre, durante el debate anual de la resolución cubana contra el embargo de Estados Unidos. Mientras Waltz hablaba de los privilegios de la cúpula del régimen y del conglomerado militar GAESA, la delegación cubana intentó interrumpirlo.
Funcionarios estadounidenses acusaron a Tur, primer secretario de la misión de Cuba ante la ONU, de empujar a un diplomático de EE.UU. y de intentar quitarle el teléfono con el que grababa la discusión. El Gobierno cubano sostuvo que Tur se defendió porque le habían invadido su espacio personal.
Al día siguiente, Waltz anunció que el secretario de Estado, Marco Rubio, había firmado la orden de expulsión. El Departamento de Estado confirmó que Tur salió del país el 29 de octubre.
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores Gerardo Peñalver lo recibió en La Habana el 30 de octubre. En X, Peñalver escribió que el joven diplomático había enfrentado con firmeza la conducta de la delegación estadounidense y acusó a Washington de intentar torpedear su candidatura a un órgano de la ONU.
En una sesión anterior de la Asamblea General, Bartos ya había mostrado su rechazo con un gesto: leyó en el escaño de Estados Unidos The Double Life of Fidel Castro, las memorias de Juan Reinaldo Sánchez, exescolta de Fidel Castro, sobre la vida privada del dictador.

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