El régimen chavista volvió a dejar al descubierto su nivel de debilidad política y estratégica frente a Estados Unidos luego de autorizar oficialmente un ejercicio militar en Caracas de la Embajada norteamericana que incluyó sobrevuelos de aeronaves estadounidenses sobre la capital venezolana este sábado 23 de mayo.
Los movimientos de evacuación militar ejecutados por el Ejército de Estados Unidos fueron presentados públicamente como un “simulacro” diplomático ante posibles contingencias.

No obstante, esta operación generó un enorme impacto regional debido a la imagen inédita de aviones de Estados Unidos operando con autorización expresa del aparato chavista sobre el cielo caraqueño.
El ejercicio militar en Caracas fue confirmado por el canciller chavista Yván Gil, quien informó que la actividad respondió a una solicitud formal de la Embajada de Estados Unidos y que contempló el aterrizaje de dos aeronaves en la sede diplomática ubicada en la capital venezolana. Según el comunicado oficial, la operación formó parte de protocolos de evacuación ante “situaciones médicas o contingencias catastróficas”.
Ejercicio militar en Caracas de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela
Sin embargo, más allá de la explicación oficial, el operativo dejó una poderosa señal política: el chavismo terminó permitiendo maniobras aéreas estadounidenses sobre la capital de Venezuela apenas meses después de la histórica operación militar del 3 de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro y el colapso de buena parte de la estructura de poder que durante años desafió a Washington.
Las imágenes difundidas este sábado mostraron aeronaves estadounidenses aterrizando dentro de las instalaciones diplomáticas mientras periodistas y vecinos observaban desde distintos puntos de la ciudad el desarrollo del ejercicio militar en Caracas. Reportes de medios locales señalaron además la presencia de personal militar norteamericano dentro de la embajada durante el operativo.
Para numerosos analistas y sectores opositores venezolanos, el hecho representa una demostración evidente de que el chavismo ya no posee capacidad real para confrontar militarmente a Estados Unidos y se encuentra obligado a aceptar condiciones impuestas por Washington para garantizar su propia supervivencia política.
El simbolismo del ejercicio militar en Caracas resultó aún más contundente debido a que durante años la propaganda chavista construyó su discurso alrededor de una supuesta “resistencia antiimperialista” frente a Estados Unidos. Sin embargo, el mismo aparato político que durante décadas acusó a Washington de “amenazas militares” terminó autorizando sobrevuelos y operaciones aéreas norteamericanas en pleno corazón de Caracas.

La operación ocurrió además en medio del acelerado restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países tras la captura de Maduro y el ascenso de Delcy Rodríguez como figura principal del nuevo esquema político venezolano. En marzo de este año, Washington y Caracas anunciaron oficialmente la reanudación de relaciones diplomáticas y consulares después de varios años de ruptura.
Desde entonces, comenzaron a producirse señales de acercamiento impensables meses atrás. Estados Unidos reabrió gradualmente su embajada en Caracas, flexibilizó algunas restricciones diplomáticas y avanzó en acuerdos estratégicos vinculados a estabilidad regional y cooperación operativa.
El ejercicio militar en Caracas de este sábado profundizó la percepción de que el chavismo quedó completamente condicionado por la presión militar y política estadounidense. Sectores del exilio venezolano interpretaron el operativo como una demostración pública de subordinación luego de años de retórica agresiva contra Washington.
El ejercicio también provocó una intensa reacción en redes sociales, donde numerosos usuarios recordaron que apenas meses atrás sobrevuelos similares habrían sido utilizados por la maquinaria propagandística chavista para denunciar una supuesta “invasión imperialista”. Esta vez, en cambio, el propio régimen coordinó y supervisó oficialmente la actividad junto a organismos nacionales y la Cruz Roja Venezolana.
De acuerdo con reportes publicados este sábado, el simulacro incluyó operaciones vinculadas a evacuación rápida de personal diplomático y despliegues de emergencia. Algunos medios incluso informaron sobre la presencia cercana del buque de asalto anfibio USS Iwo Jima y otras unidades estadounidenses en aguas próximas al litoral venezolano como parte del ejercicio de contingencia.
Mientras tanto, la población venezolana continúa enfrentando una severa crisis económica, colapso de servicios públicos, inflación y deterioro institucional después de años de chavismo.
LEE TAMBIÉN: Director de la CIA llevó a Cuba al operador señalado por eliminar agentes castristas durante captura de Maduro




